domingo, 25 de noviembre de 2012

RUTA SOLIDARIA EN DAIMIEL


  La verdad es que estoy un poco desanimado con el tema de la bici, por un lado quiero salir y hacer algo fuerte para ir preparando el Soplao 2013, pero por toro lado hace frío y no me apetece salir, por eso me desanimo con facilidad y me quedo sin hacer el esfuerzo por salir, cosa que a primeros de año no me pasaba, ¡me tengo que poner las pilas!!!
   Para hoy Inma, propuso ir a Daimiel para hacer una ruta solidaria para recoger fondos y ayudar a un niño de allí para los gastos que lleva la parálisis-cerebral que tiene...
 Quedamos un buen grupo de gente para salir desde Alcazar en coche, en esta ocasión organizamos el viaje en coches, en vez de llevar furgones...yo me lleve mi coche con el soporte, en el cual llevaba mi bici, la de Carol y la  de Pablo Alaminos.
  Llegamos al pabellón de Daimiel, descargamos las bicis, pagamos la inscripción y nos preparamos para pasar un buen día de bici y de gente.
En total eramos unos 260 bikers, listos para rodar y hacer una ruta tranquila por los alrededores de Daimiel, los que organizaron el evento, "los tontacos de la bici" estaban muy bien organizados, cada unos de ellos con un chaleco reflectante identificativo, coche de la cruz roja durante todo el recorrido, furgón de apoyo, etc.... en fin, una organización perfecta.
  El avituallamiento fue en una zona de descanso situada dentro del complejo de las taquillas de Daimiel, nos les falto detalle, bebida, comida, etc...
   
 La ruta fueron de uno 45 km, tranquilos, aunque al final de la ruta pincho el hijo de Emilio y el cual pudimos solucionar gracias a la espuma repara-pinchazos, más tarde y casi llegando a Daimiel, pincho Emilio, que casualidad  aunque en esta ocasión no pudo solucionarlo y tuvo que subir la bici al furgón de apoyo.
   Al llegar de vuelta al pabellón  allí esta estaba el niño afectado por la enfermedad para recibirnos y agradecernos la asistencia a la cita.
   Cargamos las bici y volvimos a Alcazar para tomarnos algunos una cerveza en la cervecería antes de irnos cada uno a su casa a comer.





domingo, 11 de noviembre de 2012

PANTANO-RUIDERA CON JULIAN Y DE NUEVO EMPAPADO!!

   Este fin de semana, me han cambiado todos los planes, con respecto a la bicicleta... En principio tenia pensado salir para hacer una ruta de unos 100km, pero el Jueves por la noche recibimos la llamada de los primos de Valencia diciéndonos que vendrían a visitarnos este fin de semana, por lo tanto no podríamos hacer lo que teníamos en mente ya que tendríamos que estar con ellos...
   Julian, el marido de Nuria, últimamente esta muy picaó con el tema de la bici, desde este verano esta saliendo por Valencia con los niños, solo y últimamente con un pequeño grupo de ciclistas de por allí  pero él aun no se ha comprado ninguna bici y va con su vieja bici, una bici que tiene por los menos 20 años, según dice, entonces se esta plateando el comprarse una nueva, pero, esta como todos hemos estado, mirando, mirando, comparando y buscando el mejor precio....
  Él, a través del Facebook, me sigue mucho y en alguna ocasión me ha dicho, que le doy mucha envidia, que a ver si algún día montamos juntos, etc... entonces le propuse que se trajera su bici y que el Domingo haríamos una rutilla por Alcazar... me dijo que no, que para un fin de semana, no merecía la pena traerse la bici, así que le dije que si quiera le dejaba la mía o la de Carolina, entonces enseguida cambio de opinión y dijo que si, que se traería su ropa, también unas zapatillas y unos pedales automáticos que se acababa de comprar para que le enseñara como se ajustaban y así los estrenaba por aquí.
   El Viernes por la tarde llegaron, nos fuimos a cenar unos bocatas, unas raciones y unas hamburguesas para los chicos... el tema de conversación durante la cena fue el de siempre, "la bici", me estuvo contando sus rutas, las bicis de sus amigos, etc...y preguntándome varias cosas, sobre componentes, altura sillín, etc... ¡se nota que esta picao!!!.
 Al día siguiente, después de estar trabajando, os fuimos de comida junto a unos amigos de ellos al, Jazzsanova, allí estuvimos hasta las 17.00, la idea era poner los pedales automáticos a mi bici, con los probara y darnos unas vuelta pequeña para que se acostumbrara a enganchar y desenganchar sin caerse... (aunque le advertí que seguro que besaba el suelo en alguna ocasión). Al terminar de comer tan tarde, ya no nos daba tiempo a salir, yo note que Julian se quedaba con las ganas, así que le dije que iríamos a poner los pedales a la bici y a dejarlas preparadas para el día siguiente, aunque fuera de noche.
 Cuando llegamos a casa, le puse los pedales a mi bici, (deje que fuera con mi bici, para que probara una de doble suspensión, y yo iría con la de Carolina), se los afloje al máximo  para que se soltara deprisa, le estuve enseñando el "taller", explicándole, las piezas que más desgaste tienen, cada cuanto ahí que cambiar cadena, casette, etc... Una vez puestos, le dije que saliera a la calle y que probara allí como iban de duros.
   Salimos a la calle, él tenia miedo de caerse, aunque yo sabia que no se iba a caer (al menos hoy) se dio varias vueltas, probo varias veces a enganchar y desenganchar, los cambios, los frenos, etc... no es que no sepa llevar una bici, pero, pasar de una bici con cambios malos, a una con cambios sincronizados, con frenos de disco en vez de zapatas, pedales, etc... se nota, y ahí que acostumbrarse un poco...  Pasamos la bici dentro de la casa después de lavarla, le engrase la cadena y prepare la bici de Carolina para irme yo con ella, poniéndole el soporte del Gps y engrasando también la cadena, sabia que iría incomodo en esa bici, sobre todo por el sillín, pero con tal de no andar cambiando nada... la deje tal y como estaba.
   Tras ajustar, revisar y preparar, todo para l Domingo, volvimos a casa, donde os esperaban las chicas, pensamos en volver a cenar otra vez en la Antigua, pero, esta vez en el piso, así que tuvimos que ir Julian y yo a por la cena mientras ellas preparaban la mesa.
   Hoy hemos quedado a las 8.00, teníamos que cargar al coche e ir darle aire a la rueda trasera de mi bici a la gasolinera, Julian me propuso tomar un café en la Tinaja, ya que él no había desayunado, cuando salimos del bar, ya estaba lloviendo, pero le dije que si quería nos íbamos al Pantano ya que lo mismo allí no llovía  y si llovía nos dábamos la vuelta y punto.
   Durante todo el camino hacia el Pantano, nos fue lloviendo, pero por la zona de Ruidera, parecía que no había nubes y que estaba claro.  Llegamos al Pantano y no llovía  así que descargamos las bicis, para disponernos a realizar la ruta que teníamos pensada... mientras que yo recogía los bártulos  le dije a Julian que probara de nuevo los pedales, la altura del sillín  etc... se dio un par de vuelta por la explanada del Castillo y cuando se iba a parar.... beso el suelo... su primera caída y encima con mi bici... le dije que las caídas serian así casi todas y se dio cuenta que tampoco era para tanto, que era una caída tonta sin más y ya esta, la caída de la impotencia (como le digo yo)
  Le propuse, bajar la trialera, pero que lo hiciera desenganchado, para evitar otra caída  yo bajaba primero para ir grabandole, ya que otro de sus objetivos en este día era ese, ¡que le sacara fotos chulas!!! Una vez abajo le fui comentando un poco lo que seria la ruta, las subidas, las bajadas, etc... así que le dije que nada más empezar habría que subir la cuesta de Despeñaperros, que no era muy larga, pero si que se hacia un poco pesada... íbamos juntos, yo le iba diciendo como tenia que ir cambiando, ya que vi que llevaba la cadena super cruzada ¡se la va a cargar!!! (pensaba...) cuando vi que subía a un ritmo continuo, le dije que me iba a adelantar para grabarle, di un buen sprint hasta que llegue casi arriba, me di la vuelta y subía poco a poco, pero cuando llego a mi altura, se tuvo que parar, se ahogaba, le faltaba el aire y según me confeso luego más adelante.... se vio muy mal.
   Tras un pequeño descanso, para recuperarse, continuamos hacia delante, le dije que si quería acortábamos la ruta y que en vez de llegar a Ruidera, nos daríamos la vuelta antes, pero, me dijo que no, que quería hacerla entera...
   La ida para Ruidera fue cómoda, nos cayeron unas gotillas, pero cosa de poco, la temperatura era buena, los caminos ideales y el ritmo bueno, asi que sin llegar a parar para descansar, llegamos a Ruidera. Nos metimos al bar de siempre, para tomar un café, le di una barrita y un plátano y descansamos un rato al lado de la chimenea...

   Cuando salimos del bar estaba lloviendo, pero aun así  volvimos a subirnos a la bici para regresar, ademas de la lluvia, teníamos el aire en contra, ¡que mal me olía esto...!!! ir en bici con el aire en contra y encima con lluvia, no es muy agradable  pero no nos quedaba otra, teníamos que llegar al coche, como fuera. Antes de salir del bar me puse el chubasquero al ver que llovía, le dije a Julian que llevaba otro para él, pero no lo quiso, aunque luego unos kilómetros más adelante tuvimos que parar para ponérselo  ya que empezaba a calarle el cortavientos que llevaba.
   La vuelta fue un calvario, Julian ya iba cansado, le dolían las piernas se bajo de la bici en varias ocasiones a la hora de subir por alguna cuesta, la cansina la hizo casi entera andando, lo estaba pasando mal y yo sufría por él, en menudo envolao le había metido...¡quien me manda! ¡con lo bien que estaríamos en casa!!!
  No nos dejo de llover durante toda la vuelta, por los caminos se notaba que había caído ya bastante agua, numerosos charcos surcos llenos de agua. Nos acercábamos al final y lo que se suponía que era cuesta abajo, ni lo notábamos  bajamos despacio por que se íbamos deprisa nos quedábamos helados y el viento encima nos frenaba... llegamos a la trialera, había que subirla, Julian me dijo que él subiría andando, que no podía más, así que le dije que yo subía montado, para llegar arriba lo antes posible para arrancar el coche y encender la calefacción para que en cuanto llegara se metiera al coche a lo calentito...
   Subí la trialera como si me fuera la vida en ello, para llegar lo antes posible, la verdad es que luego me arrepentí  ya que debería de haberme parado para hacer algún vídeo de lo que estaba viendo... el camino de subida de la trialera se había convertido en un arroyo por el cual bajada el agua a buena marcha, a la vez de curioso, era peligroso, ya que al pisar piedras las ruedas se escurrían y patinaban, pero llegue sin problemas y sin bajarme en ningún momento...
   Deje la bici en el suelo, saque la llave y arranque el coche poniendo la calefacción a toda mecha... cuando llego él le dije que se metiera en el coche y que me dejara a mi que cargara las bicis, pero que por favor se metiera al coche para entrar en calor...
   Cargue las bicis, me temblaban las manos del frío que tenia, no quería que se me olvidara nada por las prisas y cuando tuve todo montado de subí al coche, para irnos corriendo a casa, para darnos unas buena duchar antes de irnos a comer a casa de mi suegro a comer gachas...