domingo, 27 de enero de 2013

RUTA TRANQUILA DE ALCAZAR A VILLARTA

Para hoy tenia un gran dilema... ayer pensé en hacer una ruta hasta Consuegra, luego Puerto Lapice y vuelta por Herencia, saldrían alrededor de 100 km, pero no quise proponerlo en el grupo de bike-friends, para no pisarle la ruta a nadie, así que espere para ver que es lo que pongan.
Roberto propuso algo más tarde, hacer algo en plan tranquilo y puso dos opciones, Virgen del buen parto o el Toboso, así que algunos se fueron apuntando. Tras saber lo que habían propuesto, Carolina y yo nos fuimos a mercadona a comprar y allí me encontré con Fran Lorente, en cuanto me vio, me pregunto por lo que iba hacer mañana y le dije que la verdad es que no sabia si irme a Consuegra solo o irme al Toboso con los demás...
Fran me dijo que me fuera con ellos ya que también habían pensado en hacer la ruta a Consuegra, me dijo que la ida la harían en plan tranquilo, pero la vuelta.... seria a todo gas, habían quedado a las 9:00, justo a la misma hora que habían quedado los demás para ir al Toboso. Le dije que seguramente me iba con ellos a Consuegra y que probablemente  nos veríamos a las 9:00.
Cuando llegue a casa, me empezaron a invadir las dudas... no sabia donde irme o que hacer, si me iba a el Toboso, seria en plan tranquilo y eso no me viene muy bien, necesito meterme caña para preparar el Soplao y no puedo perder Domingos en darme "paseos". Por otro lado no me iba a ir a Consuegra yo solo siendo que los de rutasporalcazar, también iba a ir allí  ¡ estaría un poco feo! pero si por el contrario decidía irme con ellos, sabia que a la vuelta lo pasaría mal, si el ritmo iba a ser alto, sabia que no podría aguantar y me daba miedo irme y quedarme atrás  pero la verdad es que, es lo que necesitaba, necesitaba saber si seria capaz o no, pero no me quería arriesgar.... así que me voy a la cama con todas la ropa preparada en el salón para salir al día siguiente, pero sin saber donde iría, ¡menudo dilema!
A las 8:00 me he levantado y mientras desayunaba he decidió irme al Toboso, en plan tranquilo, pero prometiéndome a mi mismo que no dejaría de perder otro Domingo se esta manera, asi que le he mandado un whastapp a Fran diciéndole que no me esperaran, por que me iría al Toboso.
A las 9:00 he llegado a las tinajas, la gente no me esperaba, no sabían que aparecería por allí  ya que no había dicho nada, Pablo era el único que sabia el dilema que tenia y él pensaba que me iría con los de rutas...
Estamos un buen grupo de gente, si íbamos al Toboso volveríamos a Alcazar con el viento totalmente en contra, así que algunos propusieron cambiar la ruta para volver con el viento a favor, así que Roberto dijo que podíamos ir a Villarta, a mi me pareció bien, nunca había hecho esa ruta y así haría algo diferente.
Hoy era un día que no me apetecía ir hablando mucho y he ido la mayor parte de la ruta callado, contestando solo a lo que me preguntaban, ademas de ir casi siempre atrás  esperando a los mas rezagados,  el viento lo llevamos totalmente en contra, los caminos tenían varios charcos por las lluvias de estos días, pero nada problemáticos se podía rodar perfectamente, parte del camino de ida fue el que hicimos el día que unimos Alcazar con Ciudad Real Paco y yo, junto a Carolina y Belén  para luego volvernos en tren hace ya más de un año...
Llegamos a Villarta y nos fuimos al mismo bar en el que paramos ese mismo día con las mujeres, solamente que en esta ocasión nos estaba la terraza puesta y nos hemos tenido que meter algunos dentro para tomarnos un café, mientras que los  no se han tomado nada, se han quedado en la calle, comiéndose alguna barrita.
La vuelta a sido igual de tranquila, el viento nos empujaba, aunque no como esperábamos  yo en cuanto me ponía a dar pedales, que ponía en el grupo de cabeza, pero cuando miraba hacia atrás y veía que Beatriz Leo se quedaba atrás  aflojaba la marcha y me quedaba a esperarla y acompañarla, para que no se agobiara. En principio la vuelta volvería a ser por el camino Guerra, pero yo propuse volver por el encuentro de los río y las tablillas del Zancara, para que la ruta fuera algo distinta, así que eso fue lo que hicimos.
Hoy como no iba hablando mucho, he ido probando una nueva posición en la bici para la gopro, para que fuera grabando una imagen de la rueda delantera y la horquilla, viéndose como las vainas de la horquilla suben y bajan al pasar por algún bache, la verdad es que es una imagen buena y curiosa...
Al llegar a Alcazar, nos hemos ido a la cervecería a tomar algo, voy a tener que quitarme la costumbre de tomarme una cerveza cada vez que salgo, ya que después de hacer deporte, beberse una cerveza, no es lo mejor....
Por la Tarde Carolina a salido en bici con Inma, Alberto y Clara, a las lagunas de Villafranca, mientras que yo he estado durante toda la tarde en el ordenador, editando vídeos, subiendo la ruta, etc...



domingo, 20 de enero de 2013

SUBIDA EN TANDEN A LA CALDERINA

Aún tengo grabadas en la mente muchas imágenes y recuerdos del día que realizamos la Titán de la Mancha 2012,  toda la noche pedaleando, el sueño, el polvo, la gente, la falta de fuerzas, agotamiento...pero sobre todas las cosas, recuerdo la cara de satisfacción de Belinda en lo más alto  la Calderina, tras lograr este ascenso con su tandem junto a su piloto Josevi. Cuando me acerqué a ella para felicitarle, me dijo: ¡David, esta subida la tenemos que volver hacer algún día! No te preocupes que lo haremos, le contesté...
Belinda es  una persona de las que dejan huella por donde pasan y aficionada a este gran deporte que es el ciclismo... pero para poder disfrutar del ciclismo, necesita ayuda, necesita pilotos para poder acompañarla en tandem porque es invidente. He tenido el privilegio de ser su piloto en algunas ocasiones, he compartido momentos para mí inolvidables. Recuerdo el día que fuimos a Toledo desde Alcázar de San Juan como si lo hubiéramos hecho la semana pasada, y otros buenos momentos...
Como lo prometido es deuda, llamé a Belinda y le dije que el domingo iría a su casa con el furgón para recogerla a ella y a su tandem  para ir a Urda y desde allí ir a subir la Calderina, junto con otros 11 amigos de Alcázar que quisieron acompañarnos, a lo que ella accedió sin pensarlo dos veces.
Dio la casualidad que el día anterior Belinda cumplía años y  subir la Calderina, se lo tomó como un regalo y eso era lo que le decía a sus amigos cuando estos le preguntaban, ¿qué te han regalado?, una Calderina, contestaba... ¿qué clase de amigos te regalan una Calderina?
La  Sierra  de la Calderina  es una de las más importantes de las que forman los Montes de Toledo, situada entre Urda y Fuente el Fresno, tiene una altura de 1208 metros, 4,5 km de subida con una pendiente media de un 8%, por una pista sin asfaltar, con mucha piedra suelta y muy conocida por numerosos aficionados al MTB.
Tras descargar las bicis y terminar de equiparnos, salimos de Urda para dirigirnos a subir a la ansiada Sierra. Los caminos estaban ideales para rodar, algún charco de vez en cuando, pero no los suficientes como para embarrar... De los 13 bikers que íbamos en total, 7 de ellos no conocían lo que era subir la Calderina, desconocían si podrían ser capaces de subir.
Los que ya habíamos subido en alguna que otra ocasión, les íbamos indicando donde estaba la Calderina y cuando miraban hacia ella,  resoplaban... se les notaba nerviosos, miraban hacia lo más alto y alguno que otro dijo que nos esperaba abajo, otro dijo que ójala, tuviera alguna avería en la bici para ponerla como excusa y de esa forma no subir, otro que iba a apagar el pulsómetro por si lo reventaba, etc...estaban asustados.
Belinda y yo íbamos los primeros con el tandem, yo era el único que llevaba la ruta metida en el GPS, aunque algunos compañeros ya conocían la zona por la que estábamos pasando, ya que el día de la Titan de la Mancha, pasamos por allí con unos cuando kilómetros en la piernas y unas cuantas horas sentados sobre el sillín.
Llevar un tandem no es nada complicado, en mi caso lo único que me daba miedo la primera vez que lo cogí  era caerme el suelo, ya que si me caigo no lo hago yo solo... sino que hago que la persona que va detrás  también se caiga.  La primera vez que pedaleé  con Belinda le comunique mi miedo y ella enseguida me dijo que no me preocupara, que no iba a ser la primera vez que se caería al suelo. Además me dijo que la primera persona que no quiere hacerse daño ni caerse es el propio piloto y que ella confiaba plenamente en la persona que va delante, de esta manera me hizo ver las cosas se otra manera y desde entonces en vez de tener miedo lo que tengo son ganas de seguir siendo su piloto.
El piloto es el que se encarga de manejar todos los elementos de la bici: frenos, manillar, cambios y por supuesto, de ser los ojos de la persona que va detrás.  En mi caso, siempre que monto con Belinda procuro ir describiéndole la zona por la que estamos pasando, como está el terreno, posibles cambios de dirección, baches, el paisaje, montañas, etc... Hago todo lo posible, para que ella con esa pequeña descripción "vea" lo que tiene a su alrededor, el resto, es simple coordinación a la hora de dar pedaladas.
Llegamos a la recta donde comienza la subida, paramos y les aconsejamos a los demás que sería conveniente quitarse algo de ropa de abrigo, ya que el la subida sudaríamos todos y al llegar arriba nos quedaríamos frío. Les dijimos que no se agobiaran, que se relajaran y que cada uno subiera a su ritmo sin pretender adelantar a nadie, así que de esta manera arrancamos todos para comenzar la ascensión..
Poco a poco nos fuimos disgregando, cada uno al ritmo que podía, nos encontramos con un gran grupo de gente practicando senderismo ascendiendo y otro buen grupo de ciclistas descendiendo (alguno a gran velocidad) por el mismo camino que nosotros llevábamos. Los ciclistas que bajaban a una velocidad razonable nos daban ánimos para seguir hacia arriba y alguno que otro se le escapó un ¡ostras....!! cuando nos vieron a Belinda y a mi subiendo con un tandem...
Cuando adelantamos al grupo de senderistas, les íbamos advirtiendo para que nos dejaran paso, para así evitar tener que cambiarnos de carril y chocar con algún ciclista de los que bajaban. Cuando se apartaban y nos miraban se quedaran admirados de ver como subíamos en tamdem, ¡así cualquiera! ¡dos en una bici es más fácil , decían ... ¿Cómo? dijo Belinda, ¡el tandem pesa más que una bici normal! a partir de ahí, solo escuchábamos ánimos y palabras de admiración...
La subida no se nos hizo muy dura, subimos a una ritmo muy cómodo  sin forzar mucho, pero tensando bien  la cadena... Le iba contando a Belinda, todas y cada una de las curvas hormigonadas de 180º y cuando afrontamos la ultima recta, Kelles (una buena compañera), se puso a nuestro lado para acompañarnos en esos últimos metros y fue ahí cuando le comenzamos a cantar en plena subida "cumpleaños feliz..." antes de llegar a coronar y donde nos esperaban algunos de los compañeros que iban por delante.
Una vez arriba los demás compañeros nos aplaudían y felicitaban, nos bajamos del tandem y nos dimos un gran abrazo. Esperamos a que subieran el resto de integrantes para reagruparnos, mientras que hacíamos fotos del paisaje, unas vistas espectaculares, rodeados de los Montes de Toledo. Desde allí se llegan a divisar incluso la tablas de Daimiel, por eso y algunas cosas más la Calderina es un sitio referente para todo biker, de hecho aquello parecía una romería por toda la gente que nos habíamos encontrado por el camino... Siempre que he subido aquí, me he encontrado o cruzado con alguien en la ascensión o en el descenso.
Los siete compañeros que no habían subido hasta ahora, sintieron un gran alivio al llegar arriba, tenían otro concepto de lo que era la subida, se imaginaban que sería mucho más dura y el miedo que tenían antes de subir desapareció al llegar arriba, pero volvió a aparecer cuando pensaron en la bajada...
Si subir con un tandem es algo más complicado que hacerlo de forma individual, la bajada no es mucho más diferente... Al llevar más peso, la velocidad con la que se baja es mayor, hay que echar mucha veces mano del freno, sujetar el manillar con fuerza y tener cuidado en la curvas, menos mal que a mí lo de las bajadas no me da miedo y suelo soltarme bastante y menos mal que Belinda confía plenamente en sus pilotos, aunque ella tampoco tiene miedo ninguno y da vía libre para que sus pilotos la lleven por donde ellos lo consideren oportuno.
Una vez abajo volvimos a parar para reagruparnos y cuando estábamos todos decimos volver a Urda por el mismo camino por el cual habíamos llegado a la Calderina. La ruta la tenía dibujada para regresar por otro sitio, quería que fuera una ruta circular de unos 60 km pasando por el repetidor de Urda, pero el tiempo se nos echaba encima y si hacíamos lo que tenia pensado llegaríamos muy tarde a Alcázar, así que volvimos por el mismo camino a Urda quedándose la ruta en 39 km.
Después de volver a cargar todas las bicis, volvimos a Alcázar, para terminar la mañana tomándonos una cerveza y hablando de las futuras salidas y proyectos junto a Belinda, ya que ganas no le faltan, así que habrá que volver a organizar alguna ruta como la de hoy.

domingo, 13 de enero de 2013

RUTA ALCAZAR-PUERTO LAPICE PARA VER LA CARRERA DE SAN ANTON

  Otra vez Puerto lapice, si, si otra vez... Hoy era el día de la carrera a la cual me iba a presentar, pero después de probar el circuito hace una par de semanas, opte por no presentarme, por las malas sensaciones que me dio, por eso lo que hemos pensado a sido, en ir desde Alcazar a Puerto Lapice en bici y ver alli la carrera, o por lo menos la salida, ya que Belinda con Josevi y Juan Diego con Funez, inauguraban el inicio de la carrera.
  Como en llegar a Puerto Lapice se tarda 1:30 más o menos, pensamos salir a las 9:30, para estar allí antes de las 11:30, hora en la que empezaba la carrera, pero, a las 9:15 me ha llamado Kelles, diciéndome que tenia un problema con su rueda y me llamaba para que le ayudara, por lo visto no la podía hinchar la rueda y la tenia sin aire, decía que se le escapaba por los laterales y que se le salia todo el liquido... le dije que se fuera en el coche con la bici cargada a la gasolinera de Barataria, para darle aire y luego a la vuelta que recogiera el coche.
  Carolina se fue con los demás a las tinajas y le dije que se fueran sin nosotros y que ya les pillaríamos.  Llegue a Barataria, intente darle aire, pero fue imposible, le dije que podíamos ir a la gasolinera de Ropero, para darle con la bomba que tenían allí, ya que con esa infle yo mis cubiertas, pero tampoco pudimos, así que Kelles se volvió a su casa para dejar el coche y coger la bici con la que salia antes...
  Entre pitos y flautas salimos 30 minutos después que los demás, así que tuvimos que llevar un ritmo muy alto para poder pillarles, rodando muy deprisa y con el viento en contra, sin parar prácticamente para nada, solamente paramos dos veces para atender Kelles el teléfono y otra al cruzarnos con Emilio y su hijo Jesus, ellos habían ido también a Puerto Lapice, pero, habían salido de Alcazar a las 8:00, junto a un buen grupo de chavales y como estaban helados por  estar allí esperando decidieron volverse solos a casa. Ellos nos dijeron que se habían cruzado con el grupo de Carolina y todos los demás a unos tres kilómetros de Puerto Lapice, así que ya no los pillábamos, pero de todas formas queríamos llegar para ver el comienzo de la carrera y a poder ser, saludar a Belinda...
  Llegamos a Puerto Lapice, justo a tiempo de saludar y ver a Belinda y a Josevi, que ya estaban preparados para salir. Vimos la salida y nos fuimos con todos los demás al bar de siempre para tomarnos un café caliente mientras cuidábamos de Fay, el perro guía de Belinda.
  Tras el café nos fuimos a la linea de meta para ver de pasar a algunos participantes, Alberto Requena, me propuso subir a los molinos para verles por allí  pero eran las 12:15, así que le dije que yo pasaba, ya que si subiamos a los molinos llegaríamos a Alcazar cerca de las 15:00, así que decidimos volvernos para casa todos juntos, junto a Fran Lorente, que decidió volverse con nosotros.
  La ida la hemos hecho todos por los pozos del agua, a si que la vuelta a sido por la sevillana, yo iba de los primeros, juntos con Fran y Emilio Molina, pero Carolina venia más atrás junto con Inma, afloje la marcha para dejar que Carolina llegara a mi Altura e indicarle que íbamos a empezar la subida de la Sevillana, les dije que se lo tomaran con calma, que subían tranquilas sin forzar, en fin lo de siempre... una vez dadas las explicaciones, dedici apretar para ver a cuantos conseguía adelantar, adelante a casi todos, subía mucho mejor que en la última ocasión, me quede a muy poquita distancia de Fran y Emilio, así que fenomenal, que rapidez...
  Arriba paramos Emilio y yo, Fran decidio seguir el solo para no bajar sus pulsaciones ¡dichoso plan de entrenamientos! Cuando nos reagrupamos todos arriba, les dijimos a Carolina y a Inma que tuvieran cuidado con la bajada, sobre todos por las piedras y los surcos producidos por el agua, pero que no tuvieran miedo, pero tampoco era una bajada excesivamente peligrosa...
  Bajaron casi todos, yo me quede de los últimos y empece a adelantar a gente, pero vi a Emilio y a Pablo apartados en el camino, pare para ver que les había pasado y es que Emilio había pinchado. Llevaba tubuless y el liquido se le salia, le metió una bombona de aire y lo seguía perdiendo, el liquido no llegaba a sellar el pinchazo, pero de repente, dejo de salir aire, como la bombona se le había terminado tuvo que coger la bomba de mano y terminar de inflarla, así que pensamos que se había solucionado.
Subimos de nuevo a la bici para pillar a los demás, pero no andamos más de 100 metros cuando tuvimos que volver a parar, ya que Emilio volvió a pinchar, aunque ahora fue en la rueda de detrás .. este pinchazo se tapo rápidamente y con la bomba de mano pudo darle aire para volver a continuar...
  Volvimos a subir otra vez a la bici y cuando estábamos a unos 6 km de Herencia, volvió a pinchar en la rueda trasera, pero esta vez, no tenia solución, la cubierta estaba rajada, la única solución era, poner una recamara...mientras la poníamos, llegaron el Cuco y unos amigos, ellos también venían de Puerto Lapice, nos preguntaron que si necesitábamos algo y como les dijimos que no, continuaron su marcha. En este momento recibí la llamada de Carolina diciéndome que estaban en Herencia y que iban a continuar hacia Alcazar....
  Cuando teníamos la rueda arreglada, volvimos a continuar, llevábamos un ritmo frenético  para ver si podíamos llegar a pillar al otro grupo, pero.... cuando estábamos a 1 km de Herencia, Emilio volvió a pinchar.... ¡4 veces!!! ¡no era normal! empezó a perder aire, pero llego un momento que dejo de perder y se quedo solamente baja de presión, se conoce que el liquido había vuelto hacer su efecto, pero como así no podía ir, tuvimos que parar otra vez y volver a darle aire por 4ª vez....
  Pasamos Herencia, volvimos a meter un buen ritmo, demasiado alto para el amigo de Emilio y para Pablo, que poco a poco se iban quedando descolgados, llegamos al río y sin parar lo cruzamos (como últimamente  esperamos a que llegaran el amigo de Emilio y cuando estábamos todos otra vez juntos, volvimos a poner la maquinaria en marcha.
  Cuando estábamos en los más alto de la cuesta de Bernardillo pudimos ver un pequeño grupo de gente, eran Carolina, Alberto, Manolo, Kelles e Inma, ya les teníamos a vista de pájaro, ahora teníamos que llegar a pillarles, así que nos pusimos a tope y antes de llegar al carrefour les dimos caza. Les explicamos que Emilio había pinchado 4 veces y que por eso nos habíamos retrasado tanto, ¿4 veces? decían admirados, si, si 4 veces, una detrás de otra les dijimos Pablo y yo..
 Resulta que la ida a Puerto Lapice le he hecho a tó palote con Kelles, para pillar a los demás antes de que llegaran a Puerto Lapice, y la vuelta la he hecho a tò palote, por culpa de los pinchazos de Emlio, para llegar a pillar a los demás antes de que llegaran a Alcazar, ¡menudo día!!!!

domingo, 6 de enero de 2013

RUTA POR PUERTA LAPICE CON BIKE FRIENDS

Hoy volvíamos a Puerto Lapice, pero esta vez lo haríamos en coche para hacer una buena ruta por toda la sierra. Hoy como últimamente en todas las mañanas, había niebla y hacia frío ¡menuda novedad! en total ibamos 12, Roberto llevaba su coche y 3 bicis, Emilio otras 3, Pablo 2 y yo 4.
En mi coche venían Manolo y Pablo, durante el camino íbamos hablando sobre la ropa, yo hoy iba a estrenar los guantes y la chaqueta que me habían traído los reyes, quería comprobar si realmente abrigaba la chaqueta, Manolo me decía que se quería comprar ropa pero que no sabia cual, él tiene la misma chaqueta negra que tengo yo del Lidel, la cual no transpira nada, el sudor no se va y cuando terminas la ruta o te paras, te quedas helado.... así que le fui explicando donde me la he comprado, lo que me ha costado y ya le contaría lo que abriga y lo que transpira ya que hoy era un buen día para probar, por que el coche marcaba -3º.
La ruta pensada era, subir cuatro caminos, las Diferencias, Valdehierro, el Vasto, cueva Castrola, Mingoliva y vuelta al coche, mucha tela...
Hacia bastante frío  cuando íbamos por la casa de Don Luis, estábamos a -4º, fui a cambiar de desarrollo y me di cuenta de que el desviador delantero no me funcionaba  iba en el plato grande y no podía bajar a ningún otro, el pulsador no funcionaba, pensé que se había roto... ¿como iba a subir a ningún sitio con el plato grande? así que se me pasó por la cabeza abandonar la ruta, irme al coche, tomarme un café en Puerto Lapice y esperar a que regresaran los demás para volver a Alcazar.
Por otro lado pensé, en vez de subir a ningún sitio esperaría a los demás abajo, así que seguí adelante con los demás... me daba la impresión de que la funda del cable estaba sucia y por eso no actuaba bien el cable, pero fui a cambiar también de piñón y tampoco podía .. ¿como puede ser esto? Juan Antonio me dijo, a ver si es que se han congelado los cambios, y yo creo que al final si que tenia razón, a base de mover y mover los mandos de los pulsadores, parece que se fue suavizando y comenzaba a cambiar, así que parecía que el problema se solucionaba, pero los cambios no iban nada finos, cuando llegara a Alcazar, debería visitar el taller...
Llegamos a Fuente Umbrion, revise la bici y comprobé que los cambios volvían a funcionar, aunque no de manera totalmente efectiva, así que decido subir a Cuatro Caminos...voy de los primeros subiendo, junto a Diego Riquelme y Jesus Cencerrado, pero a Diego, se le sale la cadena en plena subida, asi que me paro y le ayudo a solucionar el problema, para cuando retomamos las marcha, casi todos nos adelantan, asi que ahora vamos de los últimos, pero no importa, subimos tranquilos y sin prisas...
Al llegar arriba nos reagrupamos, desde allí pensábamos ir a subir las Diferencias, pero miramos el reloj y decidimos, no subir, ya que si lo habíamos se nos iría mucho tiempo, así que me quedo con las ganas de conocer un nuevo sitio...
Bajamos deprisa, pero, me veo obligado a aflojar el ritmo, porque las gafas se me llenan de agua y no veo con claridad, así que voy mirando por encima de ellas. Cuando llego a Fuente Umbrion de nuevo, decido quitármelas y hacer el resto de la ruta sin ellas.
Desde allí vamos a Valdehierro, pero por un camino nuevo, al pasar por él me dio la impresión de que ya había pasado por allí en la primera cicloturista que hice en Herencia, después de un par de subidas fuertes, llegamos a Valdehierro, y nos dirigimos a subir el Vasto, otra subida que desconocía...Pero antes, sufri otra caída .. después de una bajada sin mucha complicación y una vez abajo, la bici se me quedo clavada de la rueda delantera en un montoncizo de tierra, haciendo que la rueda trasera se levantara del suelo y yo salia por delante de la bici hasta caer al suelo, pero cuando estaba en el suelo, paso por detrás de mi Jesus Cencerrado y prácticamente me arrollo, creo que me llego a dar en todo el casco con su zapatilla, pedal, rueda o lo que fuera... nos levantamos, vimos que estábamos los dos bien y continuamos, fue una caída sin consecuencias...
Para llegar al Vasto, nos fuimos por una senda bastante entretenida, pero por la cual ahí que ir en fila de uno, no hay sitio para ir adelantando. Al llegar a la subida del Vasto, íbamos Emilio y yo delante, pero de pronto oímos  como su rueda trasera perdía todo el aire de golpe, había pinchado.. según Emilio, fue con una piedra que no pudo esquivar y que tuvo que pillar de refilon...
Mientras solucionábamos Roberto, Emilio y yo el problema, todos los demás comenzaron a subir, así que nos quedamos solos... La subida al Vasto es muy dura, yo me llegue a parar una vez por que perdía el equilibrio y veía que me caía al suelo, casi todos los demás cuando se paraban tenían que continuar andando y empujando la bici algunos metros, pero yo me negaba a empujar la bici, prefería parar, descansar y volver arrancar, así que parando solamente una vez, llegue arriba el tercero, detrás de Pablo Serrano y Roberto.
Durante toda la mañana hemos estado pedaleando entre la niebla, en lo más alto de Cuatro Caminos, hacia un sol esplendido y arriba en el Vasto ademas de sol, calor...
Si hubiéramos seguido para delante, habríamos llegado a la cueva Castrola, pero después del pinchazo se nos echaba el tiempo encima y hubiéramos llegado mucho más tarde y todavía nos quedaba subir al Mingoliva... así que decidimos volver a bajar por donde habíamos subido, pasamos de estar a una buena temperatura y al sol, a adentrarnos otra vez entre la niebla, menudo contraste, algunos en plena bajada se paraban para hacer fotos, yo como llevo la gopro grabando, no me hace falta parar...
Cuando llegamos abajo, nos paramos para reagruparnos, cuando llegaron todos y antes de iniciar la marcha, alguien vio como tenia la rueda Emilio... como tenia la cubierta rajada, se le sabia la recamara por la raja en forma de huevo, corría riesgo de reventar y de no poder continuar, así que tuvimos que abortar la subida a Mingolia y optamos por regresar a Puerto Lapice.
Diego, Jesus, Pablo, Manolo, Pablo Serrano, Abrahan y  yo nos volvimos por el sendero, por el que habíamos venido, mientras que los demás volvían por la pista, tuvimos que parar en una ocasión para ver que le pasaba a la bici de Diego ya que no le cambiaba y una vez solucionado, nos juntamos con los demás que nos estaban esperando al final del camino, justo el Valdehierro.
Desde allí a Puerto Lapice, fui atrás con Emilio, que él no iba muy deprisa por si reventaba la rueda, así que fuimos "despacio" hasta que nos encontramos con su hijo, Jesus, que se había quedado descolgado de los demás, así  llegamos a los coches, para cargar las bicis y volver a casa de nuevo.
He de darle un aprobado a la chaqueta y los guantes que hoy estrenaba, a pesar del frío que hacia, iba super bien, sin frío y sin que se quedara el sudor en la ropa... no he terminado mojado con en las demás ocasiones, así que fenomenal...
Llegamos a Alcazar, con el tiempo justo para ir a tomarnos una cerveza, aunque, Roberto, Diego, Emilio, Jesus e Ignacio, no nos acompañaron, por que tenían prisa.