domingo, 3 de noviembre de 2013

MARATON CALARES DEL RIO MUNDO EN RIOPAR 2013

La maratón de los Calares de Río Mundo en Riopar, una de la maratones más duras y técnicas de las que hay y una de las que no te puedes perder... Así es como  la calificó Óscar, así que este año tenía que hacerla como fuera...
A las 5.30 de la mañana del Domingo quedamos Luis, Sixto, Roberto, Paco y yo, para salir rumbo a Riopar. Llegada a las 8:00 con el tiempo ideal para recoger dorsales, tomarnos un café, saludar a gente conocida  y equiparnos antes de colocarnos tras la linea de salida detrás de unos 470 biker que al igual que nosotros esperaban que dieran las 9:00 para salir pitando...
Dan la 9:00 y el grupo comienza a moverse. Roberto y Luis salen disparados, yo trato de seguir a Paco, conseguimos escabullirnos entre mucha gente, vamos adelantando muchas posiciones, enlazamos con Luis, pero no conseguimos aguantar mucho detrás de él y nos pierde. Roberto va más delante pero no lo llegamos a ver en ningún momento.
Tras la primera subida y después de adelantar a mucha gente llegamos a la primera bajada por una senda, se nota que hemos remontado mucho y no encontramos ningún tapón. Bajada rápida, tengo que controlarme ya que llevo 3 días con la bici de 29 y aun no la "domino", así que  la hago sin arriesgar demasiado.
Paco va algunos puestos detrás de mí,  lo llevo controlado con la mirada. En el kilómetro 15 más o menos y cuando íbamos por una senda junto a un terraplén, el biker que iba delante de mí se frena casi en seco, lo que provoca mi parada. Al bajarme de la bici tuve la mala pata de caerme hacia la derecha, al terraplén y caer por él,  menos mal que todo estaba lleno de zarzas y me quedé totalmente enganchado en ellas de espaldas, boca abajo y con la bici encima de mí... Era imposible moverme y si lo hacía corría el riesgo de soltarme de las zarzas y caer hasta abajo... Cuando me vieron los biker que venían detrás no dudaron en parar y echarme una mano; también llegó al momento Paco, que se quedó impresionado al verme colgado... Entre 4 pudieron desenredar la bici y luego tirar de mí hacia arriba por los pies hasta que pude darles la mano para que me  sacaran de allí. Si no llega a ser por su ayuda, aun estaría allí colgado...
Una vez resuelto el problema vuelvo a subir a la bici y a continuar la marcha detrás de Paco. Por el camino veo que tengo las piernas totalmente llenas de arañazos  producidos por las zarzas, me entretengo en irme quitando por el camino espinas que tengo clavadas por las piernas, brazos y culote.
Me encuentro a Paco parado a un lado del camino, me dice que no pare, que se le han enredado unas ramas en el cambio y que enseguida me pilla.
Llego al kilómetro 22, aquí comienza el ascenso al Calar y me encuentro a Luis parado con una rueda en la mano y un chaval de la organización ayudándole. Le pregunto  qué le ha pasado y me dice (con una cara hasta el suelo)que se le ha partido el cambio, ¡qué mala suerte!!!, ¡¡¡con las ganas que tenía!! No puedo hacer nada por él y sigo la marcha sin parar.
El ascenso al Calar es duro, pero lo hago a un ritmo bueno, hasta llegar a la última cuesta antes de llegar al avituallamiento, donde el camino tiene un buen porcentaje y está lleno de piedras sueltas, no me queda más remedio que echar el pie (con lo que me fastidia) y subir a pata. Aquí me encuentro con Sixto, él venía detrás, pero se pone a subir por donde yo iba andando y consigue hacerla entera, ¡qué animal!! Todos vamos por aquí andando y llega Sixto y nos da un lección de fuerza que jamas olvidaré... ¡Grande Sixto!.
Paro en el avituallamiento, como algo y llega Paco. Decido esperarle para continuar juntos, comemos, bebemos y engrasamos cadenas antes de iniciar la bajada. Arriba hace mucho aire y yo me quedo helado.
La bajada del Calar es ALUCINANTE. Menuda bajada por senda llena de piedras, de las más chungas que he podido hacer y yo con una bici que aun no controlo... Justo antes de iniciarla Paco me advierte de la peligrosidad, así que paro antes y quito la Gopro que llevo colocada en el manillar por si la pierdo... Paco inicia la bajada y ya no soy capaz de pillarle, por lo que bajo solo.
Tras la interminable bajada inicio un nuevo ascenso y vuelvo a encontrame con Paco. Está parado y me dice que va "acalambrado" pero al verme vuelve a subirse y continuamos juntos, aunque me repite varias veces que no va fino y se plantea retirarse... Le digo que no haga eso, que la terminamos tranquilamente y punto, que no abandone,  pero en el kilómetro 50 al mirar  hacia atrás ya no está, ¡ya me la ha liado! (pienso),  ¡ya  me ha dejado solo!, así que toca sufrir en soledad el resto de ruta.
Voy pasando por innumerables sendas, todas ellas rompepiernas, de las que te van fundiendo poco a poco, aquí no hay descanso ninguno, hay bajadas muy, muy complicadas... Yo siempre he disfrutado con las bajadas técnicas y rápidas, pero en esta marcha había momentos en los que prefería subir por una pared antes que seguir bajando ¡qué tensión y qué dolor de manos!!
Parada en el último avituallamiento, necesito comer algo y estirar un poco, voy con la piernas muy cargadas y con calambres. Los últimos 10 km se hacen durísimos, las piernas apenas responden, voy prácticamente solo, no veo a nadie ni por delante ni por detrás, igual que si me hubiera perdido....Llego a la última bajada y como no podía ser de otra manera, es otra senda, pero como ya no teníamos bastante con las piedras, ahora  teníamos que sumar la dificultad de pasar por arena totalmente suelta, en la cual la bici se clavaba y se frenaba casi por completo. ¡Total, un camino de rosas!!.
Entro por la línea de meta con un tiempo de 5:21, allí están Roberto, Luis, Paco y Sixto. Luis no tuvo mas remedio que abandonar, se le notaba en la cara que estaba triste, hoy podía haber hecho un carrerón. Roberto en su línea: ¡excepcional!, no hay calificativo para él... Paco se retiró en el último avituallamiento y no en el km 50 como yo pensé y Sixto.... qué decir de Sixto: un fenómeno, un tío valiente y un ejemplo a seguir.
Así acaba un día duro, una ruta dura, de las más agotadoras que he podido hacer este año, no tiene ningún momento de relajación, en todo momento tenso: subiendo, pero más todavía bajando. Aun así me voy con muy buenas sensaciones acabando en la posición 93 de casi 700 personas,  recuperado y con ganas de que llegue el año que viene para repetirla y mejorar.









sábado, 18 de mayo de 2013

LOS 10000 DEL SOPLAO 2013

Hasta ultima hora no sabia sí realmente iría este año o no, a Los 10000 del Soplao, al principio lo tenía muy claro pero a última hora... Manolo, después de hacer la prueba de Guzmán el bueno, no lo tenía muy claro y pensé que ir sólo al Soplao no me hacia ninguna gracia.
No quería meterme un viaje tan largo yo solo, llegar a la cabaña y descargar yo solo para ir a recoger el dorsal, tras recoger el dorsal volver a la cabaña  y cenar yo solo, preparare la mochila solo, etc... Todo esto sin poder hablar con nadie o simplemente comentar o debatir que ropa llevarle día de la carrera.
Además había que añadir el factor, climatología... Este año en principio la temperatura iba a ser buena, pero a última hora todo se estropeó y cambió de repente.  Todo indicaba que nos llovería el Sábado y no quería pasar otro Soplao empapado como el del año anterior, así que simplemente por esos dos factores no tenía muchas ganas de volver este año.
 Pero por otro lado ya tenía pagada una cabaña para 5 personas que me había costado 60€ una noche,( 120€ las dos noches)así que sino quería perder ese dinero tenía que ir, menos mal que Manolo decidió  ir a última hora y al final me anime.
Prepare la mochila, con la ayuda de Carolina, para salir de casa con toda la ropa posible, en Cantabria la temperatura es muy variable y hasta última hora no se sabe con exactitud si lloverá o hará mucho frío,así que tuve que echar a la mochila de todo, tanto ropa de verano como de invierno, junto a todo necesario para la bici, cenar y desayunar en la cabaña, sacos de dormir, estufa (para no pasar el frío del año pasado), ropa de calle de cambio, etc...
Este año el Soplao lo haríamos en bici solo Roberto, Manolo y yo, Miguel Ángel  Corral viendo la que nos iba a caer de agua... Prefirió cambiar la inscripción de btt a bici  de carretera para el día 1. Roberto de iba a Santander para pasar allí la noche con su mujer y su hijo, así que sólo quedábamos Manolo y yo para meternos a una cabaña de 5 personas.


Quede con Manolo en pasar a recogerlo por su casa a eso de las 7:00, para cargar su bici, su mochila y salir rumbo a Cabezón de la Sal, sin prisas.
La primera parada la hicimos tras pasar Madrid, una parada rápida para tomar un café, la segunda parada la hicimos en Burgos, al igual que el año pasado paramos en Decathlón para comprarse Manolo un chaleco, yo un candado y unas barritas de chocolate. 
Como era pronto y al camping no podíamos entrar hasta la 16:00, le propuse a Manolo parar a comer antes de llegar a Cabezón, ya que sí comíamos allí,  tendríamos que aparcar el coche lejos de nuestra vista y  no las tendríamos controladas, así que era mejor comer antes, en un bar de carretera donde no  pudiéramos perderlas de vista, así que antes de llegar a Torrelavega, a unos 40km de Cabezón, paramos a comer un menú por 9€.
A las mismas 16:00, estábamos en el camping, nos registramos y nos dieron nuestra cabaña, desde ella, podía ver la cabaña donde estuve el año anterior. Un cabaña para 5 personas justitas, pero con todo lo necesario, un cuarto de baño, cocina con microondas  y dos habitaciones, una con una litera y una cama, y otra con una cama de matrimonio. También tenía un pequeño recibidor donde estaba la mesa para comer, luego en la calle un porche para comer fuera.

Descargamos todos los trastos y nos fuimos a Cabezón donde ya nos esperaba Roberto. Nos tomamos una cerveza con él, su mujer y Diego, antes de que ellos se fueran a Santander. Nosotros nos quedamos por allí, para recoger los dorsales y vivir un poco el ambiente, ver los stands y empaparnos un poco del espíritu de los 10000 del Soplao.

El año pasado fuimos más de 4500 personas las que nos apuntamos, este año no llegaban a esa cifra, se conoce que las malas temperaturas del año anterior, junto a las malas previsiones para este año y junto a la crisis han ayudado a que esa cifra no sea superada.
El la bolsa del corredor este año, venían muchas menos cosas que año anterior, recuerdo que el año pasado nos dieron calcetines, bidón, pulsera, un cheque para una pulsera identificativa de regalo, junto a unos folletos informativos. Sin embargo este año,solamente un maillot, un cheque de descuento de 5€ para la misma pulsera identificativa y los mismo folletos del año pasado.
 El día estaba nublado, amenazando lluvia en todo momento, pero las previsiones habían vuelto a cambiar, ahora anunciaban lluvias para el Sábado, pero a partir de las 12:00, ¡con eso  me conformo! ¡Mientras que no me caiga agua en la salida, con eso soy algo más feliz! De todos formas allí estaba el speaker, animándonos para el día siguiente, con la canción de Efecto Pasillo, No importa que llueva....¿qué no importa que llueva? ¡cómo se nota que tu no vas a salir en bici! Pensaba yo....

Tras pasar a un supermercado a comprar pan para cenar, volvimos a la cabaña para preparar las mochilas, colocar dorsales, hacer los últimos ajustes en las bicis, preparar la cena a base de pasta,  para ir a la cama y descansar lo máximo posible.
Pero irse a la cama, era complicado... Todo era un mar de dudas, no sabíamos que echar a la mochila, lo único que tenía claro era con la ropa que iba a salir, aunque todo podía cambiar, si al levantarnos estaba lloviendo, por un momento llegue a pensar en que sí estaba lloviendo en la salida, recogería los bártulos y me volvería a casa.
A las 5:30, suena el despertador, no llueve, salgo a la calle pero no puede ver las nubes al ser de noche, desayuno y me dispongo a meter todo a la mochila, multi-herramienta, chubasquero, térmica manga larga, maillot largo, manguitos, calcetines, cubrebotas, barritas, geles,  guantes, etc... Para llevar puesto, térmica sin mangas, maillot largo, cullote corto y chaleco.  Además para esa hora de espera en la salida, llevaría puesto las perneras y la chaqueta de invierno puesta y momentos antes de las 8:00 me lo quitaría, de esta maneera evitaría quedarme frío en la salida.
Quedamos con Roberto a las 6:40 en el mismo lugar donde aparcamos el año pasado, para intentar estar el la calle de la salida a las 7:45 y arrancar lo más delante posible. Descargamos las bicis y corriendo nos fuimos para coger una buena posición. 
Al llegar a la calle observamos que este año arrancaríamos mucho más delante que año pasado,  más o menos en la mitad de la calle, nos posicionamos y esperamos ansiosos a que dieran las 8:00, cuando quise sacar el móvil para hacer una foto me di cuenta de que no lo llevaba encima, me lo había dejado en el coche, así que me toco ir a buscarlo mientras que Roberto y Manolo me guardaban el sitio...

La temperatura era buena, hacia algo de frío, pero seguro que al empezar a rodar entraríamos en calor, así que a las 7:45  me despoje de las perneras, de la chaqueta de invierno y me coloqué los cubrebotas para evitar que se me mojaran los pies en el caso de que lloviera.
8:00, suena la traca, suena la tradicional al canción de ACDC y acto seguido la cuentas atrás.... 5, 4, 3, 2, 1... Dan la salida y el alboroto del personal aumenta, estamos todos nerviosos, deseando salir, pero no pasamos por el arco de salida hasta el minuto 3:20,  10 minutos antes que el año pasado...

La emoción aumenta, la gente nos anima a ambos lados de las calles, ¡menudo subidon! 
Una de las novedades de este año, en cuanto al cambio de recorrido esta justo al principio. La salida de Cabezón este año se hace por otro sitio y a los 3 km, nos encontramos con las primeras retenciones, unas primeras rampas con un buen desnivel, menos mal que al ver la situación consigo escabullirme entre los bikers para evitar el tener que bajarme de la bici y cumplir así una de mis primeras reglas sobre la bici... Intentar hacer siempre en todas las salidas el recorrido entero y sin bajarme de la bici para empujar o esperar... Más tarde me pude enterar en que en este punto se formaron tapones muy grandes... Este primer cambio del recorrido no me gusto nada, siempre hay que tratar de evitar tapones en una marcha con tanta participación,  y más en una marcha de tantas horas...
Al escabullirme entre los demás, me separe de Manolo y de Roberto unos metros, Roberto me alcanzo al rato, Manolo venía unos metros detrás, cuando dábamos alguna curva y miraba hacia atrás, lo veía.

Después de una sucesión de subidas y bajadas llegamos a la famosa subida de la Cocina o Lastras, aquí lo tapones siempre han sido inevitables, pero este año no existían gracias a que este tramo había sido asfaltado, así que el primer tramo en vez de hacerlo empujando la bici, como el año pasado, pude completarlo subido mientras recibíamos los ánimos de los espectadores allí congregados.
Aunque la alegría no nos duro mucho..Roberto iba conmigo, pero el tramo asfaltado se terminó y paso a ser lo que era... Un tramo por el cual era complicado ir en bici, totalmente embarrado intentábamos avanzar, unos empujando, otros subidos e intentando mantener el equilibrio, pero al final no tuve más remedio y hacer unos 300 metros empujando, Roberto consiguió avanzar algo más que yo y me saco unos poco metros, los cuales no podía recortar..
Tras pasar este tramo venía una pequeña bajada llena de barro y justo antes de iniciar la subida a las cuevas del soplao había un hombre con un camión cisterna donde lavaba las bicis para limpiarlas de barro,  pare para quitar la plasta de barro que llevaba en el desviador y acto seguido me ofrecieron aceite para la cadena antes de iniciar la subida.
Perdí a Roberto de vista, la parada para lavar la bici me retraso y pensé en que no volvería a verle más ya que él esta muy fuerte, ya me lo demostró el año pasado aquí mismo y en las numerosas rutas que hemos podido compartir. En cuanto a Manolo, no sabía nada de él, me fastidiaba dejarle solo, pero por otro lado, lo mas sensato es que cada uno fuera a su ritmo.

La subida a las cuevas del soplao es la más cómoda y sencilla de todas, carretera asfaltada, con una pendiente asequible en torno al 6%, de unos 7 kilometros incluyendo la subida de la Cocina,  con varias zetas en su ascenso, fue en una de ellas cuando escuche mi nombre que venía de la parte alta, ¡era Roberto! Me dijo que me esperaría en el avituallamiento de las cuevas, así que acelere la marcha para que no tuviera que esperarme durante mucho tiempo.
En plena subida coincidí con un bíker,  el cual lleva la ropa del club de Cabezón de la Sal, ¡este es del terreno! Así que le pregunte... 
¿Va a llover o no? 
Me miro y con una sonrisa me dijo...
 ¡Cómo se quite el aire... la cagamos! ¡nos caerá agua sin parar! 
Me indico el mar y me dijo.. 
¿Ves aquellas nubes negras de allí? Esas nubes estarán en Cabezón a las 20:00, así que sino quieres que te pillen, ¡ya puedes darle a los pedales!

Ojalá y no nos llueva le dije, seguí su consejo, me puse a darle a los pedales hasta que llegue al primer avituallamiento, situado en el aparcamiento de las cuevas del Soplao, donde me reencontré con Roberto.
Mientras que Roberto se quedaba con las bicis, yo fui a por algo de comer y de beber, sorteando las numerosas bicicletas que estaban por el suelo. En los avituallamientos no faltaba de nada, plátanos , agua, bebidas isotónicas, pasteles, geles, membrillo, etc... 

Cuando estábamos a punto de iniciar la peligrosa bajada, llego Manolo. Decimos quedarnos con él y esperarle para continuar juntos, así que mientras que nos quedamos con su bici, él se fue a buscar algo para comer, mientras  Roberto y yo veíamos como algunos ni paraban, así que yo personalmente me empece a agobiar... ¡Nos está adelantando mucha gente!
En cuanto Manolo, repuso fuerzas iniciamos la bajada, si el año pasado estaba mal, este año estaba peor... Había gran cantidad de barro, aquello parecía una pista de patinaje,  la gente bajaba con mucha precaución (demasiada, a mi entender, aunque no todos somos iguales) yo disfrute mucho, llegue a la parte rayada y hormigonada donde el disfrute fue mucho mayor y acto seguido entre en Celis, donde me encontré con dos filas de ciclistas esperando su turno para que los vecinos que estaban con las mangueras en la calle les quitaran el barro,  ¡qué amabilidad!.

Decidí parar para pasar por el improvisado lavadero, mientras que llegaba Roberto o Manolo,  pero mientras tanto me encontré con Dani, un buen amigo que conocí en la Batalla de Ucles, ¡qué alegría ver a gente conocida!
El primero en llegar fue Roberto el cual esperó a que yo  terminara de lavar la bici y tras coger un clinnes, que una vecina me ofreció para limpiarme la cara, seguimos el camino juntos.
Llegamos al río, este año cargadito de agua,  el cual teníamos que cruzar... Había un pequeño parón  ya que teníamos que cruzarlo a pie, pisando entre piedras, el que no se quería mojar... y metiendo lo pies hasta las rodillas, al que le daba igual....

La siguiente subida era Monte A, donde sus fuertes rampas de hormigón rayado, van castigando al personal., apenas 4 km con una pendiente media del 9%, pero con lo peor a mitad del recorrido con algunas rampas del 19-21%.
 Le comenté a Roberto que este año no había tanta gente andando como el año anterior, recuerdo que el año pasado me resultaba muy difícil mantener el equilibrio sobre la bici con tanta gente a ambos lados empujando sus bicis, este año no vi a tantos.... A la que sí que pude ver fue a una mujer consulta hija repartiendo golosinas y trozos de manzana en una de las curvas en pleno ascenso,a la cual no dudé en acercarme para coger y para agradecerle su presencia...
Coronamos Monte A e iniciamos la bajada... En las bajadas bajaba muy deprisa, alcanzando grandes velocidades y arriesgando más de la cuenta, pero que le voy a hacer.... ¡Me encanta, correr! Roberto era más conservador, así que en la bajadas nos separábamos, aunque luego enseguida me volvía a pillar...

Llegamos a Ruente, en él nos esperaba una gran cantidad de público, aplaudiendo y dando ánimos, pasamos por el famoso y estrecho puente que hay para cruzar el río Saja, la verdad es que fue emocionante volver a cruzar por él... El año anterior cuando pase por aquí, no había casi nadie esperándonos al final del puente, todo lo contrario a este año, un pasillo de gente que nos guiaba hasta el final del Pueblo.
Desde allí hasta hasta el siguiente avituallamiento, el de campa Ucieda, me pude encontrar con varios bíkers en sentido contrario a nuestra marcha, era gente que abandonaba la prueba...(al menos es lo que yo pensaba)
Lo de campa Ucieda para parecía un campo de batalla, infinidad de gente, ciclistas, gente de la marcha a pie, familiares, gente de la organización, carpas llenas de comida y bebida, camiones cargados de suministro, ambulancias, etc...Cogí unos bocadillos, plátanos, aguarías, algún pastelito y me fui donde estaba Roberto para comérnoslo, era increíble el movimiento de gente, todos los que llegaban, los que se iban, los que se reencontraban, etc... 

Aproveche para engrasar la bicis, ya que las cadenas estaban bastante resecas, estire y volví a por más bocadillos... Me comí 3 bocadillos de jamón, varios plátanos, bebí mucho aquarius, la idea era comer todo lo que pudiera y evitar que el tío del mazo viniera a visitarme en la ascensión del Moral.
Después de unos 10 minutos de parada decidimos continuar el canino, pensé que para la subir al Moral, lo mejor sería desprenderse de ropa, así que me quite el chaleco, los guantes de invierno y la braga, para sudar lo menos posible y luego para la bajada me lo volvería a poner de nuevo todo.
Dejamos el avituallamiento para adentrarnos en corazón del parque Saja-Besaya y comenzar el ascenso a primero  de los 4 "colosos" de este infierno.
La subida del Moral son de unos 12km con una pendiente media de 6.5% con 9 km rozando el 8% de manera muy constante. En algunos tramos del recorrido coincidíamos con los de la marcha a pie, ellos tenían que completar un recorrido de unos 45km con unos 2000 metros de desnivel acumulado, andando por la montaña, tampoco lo tenían nada fácil....Roberto y yo nos pusimos un ritmo cómodo, íbamos adelantando a bastante gente, también pudimos ver como había varios que se daban la vuelta, ya no se sí se daban la vuelta antes de coronar o se la daban al coronar, la verdad es que en esta prueba la cabeza juega un papel muy importante....

Llego arriba sorprendentemente bien, con fuerzas, bebo bebida isotónica del avituallamiento líquido que había arriba y me empiezo a volver a poner la ropa para no quedarme frío en la bajada, mientras que llegaba Roberto.
A partir de ahora todo lo que venía detrás era nuevo para mi, el año pasado nos cortaron el paso aquí mismo, aunque el panorama era bastante distinto, hoy la temperatura era estupenda y el año pasado fue horrible, viento, lluvia, frío, ufff, prefiero no recordarlo...
De nuevo me lanzo en la bajada, casi siempre por encima de los 50km/h, sin apenas tocar los frenos, también he de decidir que me di un buen susto en una de las curvas... estuve  apunto de despeñarme por ir mirando la hora en el cuentakilómetros ¡quien me manda!...

Llego abajo en solitario, continuo por carretera alcanzando a un grupo con el cual llego a Barcena Mayor y al avituallamiento allí situado. Mientras voy a buscar algo de comer, llega Roberto, engullo varios bocadillos, me tomo un café caliente y nos comentan que ahora es cuando viene lo peor... 16km de subida con una pendiente medie del 5% a  Fuentes y luego la subida a Ozcava antes de llegar al próximo avituallamiento.

Iniciamos la subida de Fuentes, sin prisa, pero sin pausa, volvemos a poner un ritmo, la subida no se me hace muy dura y llego arriba bastante entero. Arriba avituallamiento liquido, me tomo algo para el grandisimo dolor que cabeza que tengo,  la temperatura a bajado considerablemente y el viento es cada vez más fuerte, me abrocho el chaleco antes de bajar y de nuevo a tope...
Empiezo la subida a Ozcava de 6 km  yo solo, Roberto aún no me ha pillado, decido ir subiendo yo a un ritmo tranquilo para que me pudiera alcanzar, pero por mas que miro hacia atrás no logro verle. Llego al avituallamiento justito de fuerzas, necesito comer algo, no quiero barritas, ¡quiero bocadillos!. 

Dejo la bici y me meto a la carpa que tienen montada, dentro de ella estamos todos resguardados del fuerte viento que se a levantado, para evitar quedarnos fríos  al entrar a la carpa me encuentro a un mujer con un plato de tortilla en la mano, ¡genial! ¡esto es lo que me hacia falta! no me separo de ella y mientras como tortilla veo como llega Roberto. Tras la tortilla, asalto la banasta de bocadillos, cojo plátanos y vuelvo a beber aquarius y salgo fuera para estirar y continuar el camino.
Bajada de Ozcava, la más rápida de todas, al pisar el asfalto alcanzo la velocidad máxima del día 75 km/h, adelanto a muchos bikers, llego a la serie de curvas cerradas del final, las paso sin problemas, aunque me vuelvo a dar un susto en una de ellas, ¡relájate! (me grito a mi mismo) me dirijo al paso de control en Correpoco, voy de paso y no paro en el avituallamiento liquido, la gente no se cansa de aplaudir, se agradece, les devuelvo el aplauso e incrementan la intensidad del aplauso, ¡joder que emoción! ¡solo por esto ya merece la pena este sufrimiento!...
El siguiente punto  era una de las sorpresas que nos tenían preparada... El tramo nuevo de Correpoco, una primera subida exigente, consigo hacerla sin poner el pie, gritando a todos los que iban andando que se apartaran para que no me entorpecieran la gran subida técnica por las piedras. Al ver que casi todos los demás se bajaban sin llegar a intentarlo, pensé...venga David, demuestra tu habilidad y no te bajes, muchos de ellos me gritaban.. ¡vamos David! al ver mi nombre en el culote... aquí recibí una buena inyección de adrenalina, que me dio alas para seguir a tope, pero a los pocos metros llegue a la llamada ciénaga de Sherk, un paso lleno de barro, por el cual era imposible hacerlo en bici, aquí si que todos pasamos por el aro... menos mal que tampoco fue muy largo y pronto pude volver a subir y continuar...
Roberto sigue sin alcanzarme y me empiezo a mosquear, ¡no es normal! llego a Renedo de Cabuerniga, y me dispongo al asalto de la última subida, la  temida  y comentada subida al Negreo.  Llego por carretera, de repente me indican un giro a la derecha y cuando giro me encuentro un montón de gente a ambos lados de una fuerte pendiente asfaltada, ¡cuando hay tanta gente agrupada en un mismo sitio, es que hay algo gordo!, una primera rampa repentina antes de llegar al último avituallamiento.
Me encuentro delante de mi a Eva, ¡que coincidencia!, ¡que alegría me dio verla!, le di ánimos y paramos en el avituallamiento, hablamos sobre todo lo que llevábamos hecho,  cuando llego un hombre de la organización y nos explico que nos quedaban 5km que eran ¡la hostia! (palabras textuales) con fuertes pendientes y una rampa en particular con más del 25%, así que nos dijo que nos lo tomáramos con tranquilidad.  Esta noticia, con 130 km en las piernas y 7 horas de sufrimiento me entro por un oído y me salio por otro... pensé, ahora es cuando tengo que darlo todo, se que puedo terminar con fuerzas, así que de tranquilidad nada, a esa la deje abandonada hace unos días...
Salimos Eva y yo del avituallamiento y nos dispusimos a ascender el tramo denominado como ¡la hostia! Al ir junto a Eva los ánimos del publico se multiplicaban, todos le gritaban y aplaudían al verla llegar, fue también un momento emocionante ver como la gente reconocía el esfuerzo de esta gran campeona ¡te merecías esos elogios, Eva!
Ella me dice que vaya yo a mi ritmo y poco a poco la voy dejando atrás  en cada curva miraba para ver por donde iba, al igual que seguía mirando y buscando a Roberto, pero no aparecía  ¡algo le ha tenido que pasar!...
En el ascenso adelanto a mucha gente, la mayoria van andando y empujando la bici, consigo pasar todo este tramo de grandes pendiente sin bajarme, pero aun no a terminado el suplicio, termina el tramo de ascensión con el firme asfaltado y el camino pasa a ser de tierra que transcurre por la ladera, pero el terreno se complica y se llena de piedras, por las cuales me resulta complicado pasarlas sin bajarme, pero tiro de amor propio y logro pasar todo sin bajar ¡así se hace! me grito a mi mismo...
Ya esta todo hecho, solo me queda la bajada y de nuevo me lanzo a por ella, las nubes se han vuelto totalmente grises, amenazando lluvia, el viento es fortísimo, estoy a 4 km de Cabezón  4 km para la gloria, los cuales fueron por carretera, conseguí  meterme en un grupo de 5 y nos turnamos dando relevos para repartir el esfuerzo entre todos ante el fuerte viento.
Entramos en la calles de Cabezón de la Sal,   recuerdo todo lo vivido a lo largo del día y vuelvo a acordarme de Roberto, él me ha acompañado durante muchos kilómetros y me gustaría entrar por la linea de meta con él, así que decido pararme y esperarle.
La gente me dice, que no me pare, que me queda muy poco para llegar, les explico la situación y me entienden perfectamente. Me empiezo a quedar totalmente helado y comienza a llover, son las 20:10 y al ver llover me acuerdo del amigo del club de Cabezón de la Sal que me dijo que a las 20:00 llovería en Cabezón mientras ascendíamos a las cuevas del Soplao, ¡el tío lo clavo!

Tras 10 minutos de espera, mojándome  decido pasar por meta y resguardarme en alguna carpa, así que muy a mi pesar cruzaremos la linea separados. 
12.21 minutos, ese fue mi tiempo, seguro que se puede mejorar, pero esa no era mi intención,  me emociono bastante, han sido muchos entrenamientos de cara a esta prueba y el resultado esta aquí .. llamo por teléfono a Carolina y la emoción me impide mantener un conversación con ella, recibo mensajes de amigos diciéndome que me han visto entrar por meta a través de la retransmisión en Internet y me dan la enhorabuena, fueron tantas cosas juntas... no sabia que hacer, si irme, si quedarme, lo que si que sabia es que estaba congelado...

Me voy a la linea de meta y veo entrar a unos 12 minutos después a Eva y justo detrás a Roberto, voy a su encuentro nos felicitamos y le pregunto el por que de su retraso, me dice que habia pinchado dos veces y que ya le fue imposible pillarme, ¡eso lo aclara todo!
Empiezo a dar tiritones de los grandes, Roberto me recomienda que me vaya a casa me duche y vuelva luego a buscar a Manolo, así que cargo la bici en el coche y rápidamente me vuelvo al camping, me ducho y vuelvo corriendo a Cabezón de la Sal, para recoger a Manolo el cual a terminado su primer Soplao con un tiempazo.
En el camping esta lloviendo a mares y temo que en Cabezón también lo este haciendo y que Manolo se este mojando. Aparco en coche y me dirijo a la carpa donde me espera Manolo para volver al camping, ducharse, cenar y comentar la experiencia vivida antes de irnos a descansar después de acabar el infierno Cántabro.
Un Soplao para recordar, con momentos chungos, momentos de indecisión y muchas emociones, pero con un final amargo... cuando llegue a la meta, no pude chocar la mano con nadie o abrazarme en ese momento, por ese motivo he decido volver el año que viene acompañado de Carolina, para poder compartir esa emoción al llegar, así que el volveré a vivir el Infierno otro año más...





domingo, 5 de mayo de 2013

OPEN BTT CARRIZOSA 2013

Otro Domingo más y otra prueba del Open... esta vez nos tocaba en Carrizosa. Roberto y su hijo se tenían que volver muy pronto, no se iban a quedar a la entrega de trofeos ni a la comida, así que me fui yo solo con mi coche.
A las 7:30 emprendimos el viaje, cada uno en su coche, llegamos a Carrizosa a casi 100 km, en el ayuntamiento entregaban la bolsa del ciclista y enseñábamos el carnet, otra botella de vino y otra camiseta... al final voy ha tener que regalar las botellas de vino...
Desde allí nos fuimos al pabellón para dejar los coches allí y tener el coche y la bolsa para ducharme más a mano... después de bajar la bici, equiparme y preparar las cosas, me fui con Roberto a tomar un café en el bar que paramos Paco y yo el día que hicimos la 1ª Titan de la Mancha los dos solos.
Tras el rápido café me fui a la plaza, desde donde se daba la salida a la carrera... Salida rápida con una subida de 1,5 km para que el grupo se separara... no quería arranquar desde muy atrás, pero no lo conseguí y salí en las últimas posiciones, pero en esta primera subida remonte bastantes posiciones.
Hoy me encontraba bastante bien y tenia ganas de tirar a "muerte", pasamos por un buen tramo de senderos y bajadas técnicas en la cual no podía adelantar a mucha gente, en muchas ocasiones, tenia que poner algún pie a tierra por culpa del que llevaba delante, no se porque la gente no se aparta cuando se baja de la bici...
En un tramo lleno de barro empece a ver delante de mi a biker con la ropa de rutasporalcazar y conforme me iba acercando, pude comprobar que era Fran Lorente... ¡Fran Lorente! joder, o va muy mal o yo voy muy bien.... Consegui llegar hasta él los dos íbamos empujando la bici por una buena subida, conseguí subirme y llegar hasta arriba montado, los dos hicimos unos pocos kilómetros juntos y así llegamos de nuevo a Carrizosa.
El pasar por Carrizosa en mitad de la ruta, estuvo bastante bien, la gente estaba por las calles animado y eso nos daba alas...pasamos por calles empinadas, pero cuando nos dijeron que teníamos que girar a la izquierda, me imagine lo peor, por que había mucha gente de espectadores, pensé, aquí viene algo gordo, sino no, no habría aquí tanta gente junta.... y no me equivoce. Una calle con escalones con gran separación, pero con una subida por una estrecha rampa, por la cual no era fácil subir.
Fran Lorente que iba delante de mi, junto a otro biker, se tuvieron que bajar, yo guarde un poco la distancia con ellos y subí por la rampa recibiendo el aplauso de los que allí estaban...
Salimos de Carrizosa, pero continuábamos subiendo, esta vez por camino, otra subida larga y dura en la cual conseguí igualar a Fran, ¡se nota que hoy no es su día!... pasamos el primer avituallamiento, cojo un botella de agua y sin parar me la bebo por el camino. La bajada fue por una buena senda con alguna que otra zona técnica que solventamos sin mucho problema...
En la siguiente subida soy yo el que va delante de Fran, subida técnica y sendero técnico  consigo distanciarme de Fran y eso me da aun más alas, ¡voy estupendamente! Consigo distanciarme de Fran y sigo tirando, pierdo algo de tiempo al equivocarme de camino, ¡jo! había zonas que no estaban muy bien señalizadas, pierdo algunas posiciones, así que me toca otra vez remontada...
Recupero algunos puestos, nos quedan unos 15km cuando llego al segundo avituallamiento, en cual estaba a mitad de una subida. Fran vuelve a pillarme y me dice que nos queda una subida con un final duro. Nos encontramos con Gonzalo, había pinchado y estaba arreglando su rueda, nosotros seguimos y comenzamos afrontar la última subida, Fran  había conseguido sacarme unos metros, pero en la subida vuelvo a pillarle... iniciamos el tramo de subida más duro, pero de repente nos adelanta Gonzalo a toda velocidad, Fran pierde el control y se cae al suelo, yo consigo esquivar a Fran y continuar la subida hasta llegar arriba.
Iniciamos la bajada, ya vemos el pueblo de Carrizosa, nos falta muy poco así que ahí que apretar todo lo que se pueda, entramos en las calles de Carrizosa y veo el arco de meta, vamos un grupo de tres, empezamos a pedalear como locos, con todo el desarrollo que teníamos  pero el piñón pequeño comienza a saltarme y nos puedo empujar más así que no puedo disputar la primera posición de los tres y entro el segundo, mientras que Fran lo hace por detrás de mi... ¡menuda carrera! ¡que buenas sensaciones! ¡encima he terminado por delante de Fran!!!! Se que no es justo, Fran no ha tenido hoy un buen día, a salido sin ganas y en el últimos tramo los calambres le han jugado una mala pasada, pero es lo que hay... y para mi terminar por delante de él (a pesar de lo mal que se le ha dado) es todo un logro.


Tras cargar la bici en el coche y una ducha con agua fresquita, me quede allí con los demás compañeros comiendo una rica caldereta antes de volver a casa.

miércoles, 1 de mayo de 2013

DIA DEL TRABAJADOR EN BIKE

Hoy tenia pensado ir a Arisgotas para subir al Pico Amor ya que nunca había ido allí . pero ayer por la noche estuve mirando la previsión y por allí marcaba lluvia... así que tuve que replantear la ruta.
Pensé en irme a Puerto Lapice, pero tampoco me apetecía mucho, ya que debía de estar pronto en casa para comer con la familia. 
Otra opción era las trialeras de Criptana, pero se me hacía muy corto y lo que realmente tenia que hacer era meterme metros de desnivel acumulado...
Así que la última opción fue irme a Herencia subir los molinos y luego a los dos repetidores, subieron al primer repetidor, que según decía tenia una pendiente de un 30%, en la cual mucha gente se bajaba y como yo nunca lo había intentado.... decidí hacerlo hoy.
la verdad es que tampoco tenia muchas ganas de madrugar así que me levante a las 8.00 y cuando salia con la bici eran más de las 9:00 ¡sin prisas! mañana fría, salí abrigado y con la mochila para irme quitando luego ropa. 
Como el puente del río esta hundido y el río va lleno de agua, me toco irme por los puentes de las tablillas, me subí los molinos de Herencia y sin hacer ningún descanso baje para abajo para ir al siguiente destino el 1ª repetidor.
Para ir a él me tuve que ir por la carretera, el poco viento que hacia lo llevaba en contra. Cuando llegue a los pies del repetidor me quite la chaqueta, ya que el sol parecía que quería hacer acto de presencia y en la subida seguro que me sobraba...

El camino de grava se termino dando paso a una carretera asfaltada  llena de curvas y con una gran pendiente, la rueda delantera se me levantaba del suelos iba dando saltos, tenia que ir sentado en la misma punta del sillín si no quería que la bici se diera la vuelta, pero conseguí subir a lo más alto sin llegar a bajarme en ningún momento...
Arriba 4 fotos y pensé en cambiar la ruta, en vez de ir al otro repetidor, decidí ir a ver el Navajo ya que hacia más de un año que no lo visitaba y desde allí bajar a los Pozos del Agua y hacer la falda de la sierra, para regresar a Herencia por el mismo camino que el año pasado en la cicloturista de Herencia.
La bajada del repetidor al Navajo es muy peligrosa, tiene muchas piedras grandes sueltas, era complicado mantener bien el equilibrio, pero conseguí llegar abajo sin bajarme y sin poner ningún pie...
El Navajo estaba tal y como lo imaginaba, lleno de agua y todo verde, ¡precioso! inicie la bajada pero me confundí de camino y en vez de llegar directamente a los Pozos del agua, llegue al amino que lleva a Puerto Lapice, ¡vaya, me hubiera gustado llegar a los Pozos! una vez en el camino del Puerto, volví a los Pozos y seguir por la falda de la sierra tan y como tenia pensado.
Desde allí hasta Herencia fui sin problemas, como siempre... cuando llegue a San Cristobal, inicie el camino de vuelta, pero antes llame a Carolina para ver por donde iban...
Ella, junto al nuevo grupo formado por gente del hospital que esta empezando en esto de la bici, habían salido para dar un paseo, así que le llame, pero si coincidíamos.

domingo, 28 de abril de 2013

OPEN BTT EN ALMODOVAR DEL CAMPO 2013

Para la prueba del Open de hoy, tenia que madrugar bastante... Hoy tocaba en Almodovar del Campo, a unos 7 km de Puertollano, es decir casi 1/2 hora de viaje. Roberto me dijo que nos podíamos ir todos juntos en su coche, él, su hijo, Nacho Ramos y yo.
La carrera empezaba a las 9:00, por lo tanto quedamos a las 6:45 para irnos de camino. La previsiones no eran nada buenas, mucho frío y lluvia, entre Herencia y Puerto Lapice nos empezó a nevar... ¿donde vamos así  le dije a Roberto... luego la nieve dejo paso a la lluvia y así estuvo hasta llegar a Ciudad Real donde la lluvia nos dio un respiro.
Llegamos a Almodovar del Campo, mientras Roberto descargaba las bicis, los chicos y yo fuimos a recoger la bolsa del ciclista y a presentar el carnet. Roberto también traía su bici, decía que llevaba el track cargado y que se haría una ruta por allí el solo, mientras que nosotros terminábamos la carrera.
Hacia mucho frío  no sabia que ropa llevar, en esta ocasión iba de largo, no quería tener que frotar la ropa al llegar a casa, así que por eso me lleve el traje negro de trek que tengo, ademas según las previsiones era muy probable de que nos lloviera. Por un momento me plantee, no tomar la salida y quedarme en un bar tomando un café antes de seguir pasando frío y de mojarme, pero ya que había ido hasta allí .. lo tenia que intentar, aunque le dije a los chicos que antes de mojarme al cruzar algún arroyo o cuando viera que empezaba a llover... me daba la vuelta, ya que hacia mucho frío para estar con la ropa mojada.
La gente daba vueltas con la bici, calle arriba, calle abajo, para entrar en calor, pero era complicado... Muchos ciclistas optaron por abandonar o no presentarse, eramos pocos los que estábamos allí y no estaba seguro de que llegáramos a los 100.
La verdad es que tenia muy pocas ganas de rodar, así que me puse al final del pelotón en la salida, Roberto al final decidió hacer la ruta con nosotros, pero, sin dorsal. Dieron la salida y como siempre todos salieron disparados menos nosotros. Hoy me lo iba a tomar de manera distinta, de hecho la salida la tome con la idea de darme la vuelta enseguida... así que no tenia ganas de forzarme.
En la primera cuesta me di cuenta de que me meaba mucho así que al llegar arriba me pare para descargar, mientras que me adelantaban algunos de los que había adelantado y otros pocos de los que salieron por detrás de mi.
Cuando inicie la bajada me encontré con Roberto, (el cual me acababa de adelantar) que estaba aparcado en el camino. Me pare a su lado, me dijo que le iba a dar aire a la rueda porque llevaba muy poco aire, pero que siguiera yo... le dije que me daba igual y que le esperaría.
Mientras le daba aire nos adelantaron los poquitos ciclistas que llevábamos detrás, nos quedamos los últimos del todo, incluso llego el coche escoba, se paro a nuestro lado por si nos tenia que ayudar y luego continuo... así que estabamos los últimos y encima por detrás del coche escoba, más atrás no se puede estar....
Una vez que consiguió la presión deseada, volvimos a emprender la marcha, teníamos que remontar muchas posiciones, así que nos pusimos manos a la obra y a buen ritmo nos fuimos acercando y adelantando a bastante gente.
Íbamos bastante bien, íbamos para ver si pillábamos a los chicos, pero de pronto no encontramos con Nacho, se le había roto el cambio de la bici y se había dado la vuelta, Roberto iba un poco más atrás de mi, pero yo me pare con Nacho para ver si le podía ayudar y como vi que no podía hacer nada... le dije que andará unos metros porque allí le podrían atender o en el peor de los casos, llevar de vuelta a Almodovar...
Continué la marcha, mire hacia atrás y no veía a Roberto, pensé que se habría quedado con Nacho para que no se quedara solo, así que empece a tirar para ver si podía remontar algunas posiciones, aunque hubo un momento que me encontré solo, nadie por delante y nadie por detrás, parecía que me había perdido, esta soledad se dio en un tramo llano y con el viento en contra, fue un tramo duro, sobre todo para la mente...
No fue hasta la siguiente subida donde me encontré con alguien más... y entre ellos a Diego, el pobre iba que no podía más, decía que era muy dura, así que me quede con él para darle ánimos y para hacerle compañía..
Según decían la prueba de hoy, era más dura que la que hicimos anteriormente en Villarubia, pero, la verdad, es que ami no me lo estaba pareciendo, subíamos por cortafuegos, bajábamos  etc... pero no me estaba pareciendo demasiada dura...
Cuando ya habíamos pasado todos los cortafuegos y volvíamos de regreso a Almodovar, nos alcanzo Roberto, yo que pensaba que se había quedado con Nacho... pero dijo que se paro con él como hice yo y al ver que no tenia solución le dejo con los de la organización, así que afrontamos el tramo final los tres solos.
Diego iba muy cansado, pero entre Roberto y yo le íbamos dando ánimos para que pudiera continuar y terminar la prueba. La cifras no me cuadraban, la ruta era de 53 km, pero cuando llevábamos unos 43 km, nos estábamos acercando a Almodovar, parecía que ya íbamos a terminar cuando nos encontramos en un cruce a la gente de la organización, desviándonos para hacernos subir por la sierra.
En la primera cuesta Diego se quedo atrás y su padre con él, subíamos por una pista, pero luego nos desviaron por un sendero y fue aquí donde ya les perdí de vista por completo...
Vaya 10 últimos kilómetros!!! por senderos, subidas duras, bajadas técnicas  etc... sin duda lo más duro del día, aun así pude terminar en buenas condiciones llegando a meta con un tiempo de 3:45, más de una hora después del primero, pero bueno estaba conforme, había salido sin prisas, me había quedado el último por ayudar a Roberto, hice compañía a Diego y aun así no termine en mala posición, pero lo mejor de todo fue terminar bien, sin estar demasiado cansado.
Tras un ducha con agua medio fría, nos tomamos un aperitivo y un plato de caldereta, antes de regresar a casa.
Ahora me veo con buenas posibilidades de terminar el Soplao bien, incluso me planteo la posibilidad de no llevarme el foco, pero seguramente me lo lleve porque nunca se sabe lo que puede pasar, lo mismo ese día me da una pájara o tengo un avería  y me retrasa mas de la cuenta, así que probablemente me lo lleve.