Le dije a Fran que les dijera a los de Fuente el Fresno que contaran con Belinda... pensé en llamar a Belinda y decirle que si iba a ir a la marcha con Josevi, si me decía que no, me ofrecería para hacerla con ella...
Así que eso fue lo que hice, la llame y le pregunte que si iba a ir, pero me dijo que no tenia piloto, entonces le dije, pregúntaselo a Josevi y si por lo que sea no puede, cuenta conmigo.... La verdad es que se emociono, se lo note por teléfono y me dijo que no se lo iba a decir a Josevi, por que la quería hacer conmigo...La verdad es que tampoco me importo mucho ya que así nos serviría como entrenamiento para la Batalla de Úcles...así que estaba decidido, volveríamos a fuente el Fresno en tandem, lo único malo es que mi posición en la general bajaría muchísimo ya que con él tandem llegaría de los últimos.
Una vez más tuve que ir a por Belinda el Sábado por la tarde para que durmiera en casa de Kelles y así no tener que madrugar tanto, deje el furgón en casa de Kelles y al día siguiente por la mañana me llevo Pablo en su coche para coger el furgón, cargar el tandem la bici de Kelles y me fui a la nave de Roberto para cargar su bici y la de los chicos...
Llegamos a Fuente el Fresno ¿donde aparcar un furgón tan grande? llegamos un poco tarde y ya estaba todo lleno de coches... Menos mal que me vio uno de la organización de los que nos acompaño la semana anterior y me indico un sitio estupendo para que pudiera aparcar... Fuimos a recoger los dorsales y la bolsa del ciclista, con una camiseta técnica, bebida energética y folletos informativos...
Salimos a la calle, bajamos las bicis y comenzamos a equiparnos, en principio iba con la nueva equipación de Rutasporalcazar con manguitos y perneras, pero a última hora decidí quitarme las perneras ya que la temperatura era muy buena, así que las deje en el furgón junto con los cubre-botas ya que he decido que en la pruebas del open no iré cargado con la mochila...
Fue cerrar el furgón juntarnos con todos los demás corredores en la salida y empezar a llover... una lluvia escasa y muy, muy fina, la típica lluvia que parece que no te moja y sin embargo te va empapando lentamente...
La salida como siempre... la gente de delante atacando desde la salida y el resto a verlas venir... Manolo, Pablo, Kelles y David Ramirez comenzaron los primeros kilómetros a nuestro lado, la idea era ir todos juntos y sin prisas, pero al final se contagian las prisas de los demás y sale el espíritu de la competición y todos pedaleamos más deprisa de lo que deberíamos.
Cruzamos el primer arroyo, algunos de paraban y se lo pensaban, otros los cruzaban en bici, otro andando y nosotros ni cortos ni perezosos lo hicimos subidos, la gente nos animaban, ¡vamos Belinda! se notaba que nos conocían del fin de semana anterior...
Llegamos al tramo donde el otro día había más barro, aunque hoy había mucho más... el tandem se clava en el barro y es muy difícil controlarlo y avanzar con él, así que enseguida nos empezamos a quedar descolgados, mientras los demás avanzaban a otro ritmo, nosotros comenzamos la primera subida del día, ritmo lento, plato pequeño y a subir...
Al llegar arriba había más gente animado, y junto a ellos estaban Kelles y Pablo, le iban a dar aire a la rueda de Kelles y nos dijeron que nosotros fuéramos bajando y que ya nos pillarían .. en principio dije que no, que íbamos todos juntos, pero luego pensé en que tenia razón... podíamos ir bajando y en la siguiente subida nos pillarían ya que el ritmo del tandem en la subida es mucho más lento...
Bajada muy, muy rápida el primer tramo peligroso, no dejaba de llover y el barrillo me salpicaba en la cara y en la gafas y apenas podía ver. Llegamos abajo y sin esperar a Kelles continuamos la marcha para afrontar el siguiente tramo, un falso llano que recuerdo que la semana anterior también nos costo un poco y en el cual estaba convencido de que Kelles y Pablo nos volverían a pillar....pero me equivoce.
Fuimos avanzando, pero ellos no nos alcanzaran, empece a pensar en que no habían podido continuar y habían abandonado luego pensé en que les había pasado algo en la bajada, por que no me cuadraba que no nos hubieran alcanzado ya.
Cuando llegamos al primer avituallamiento paramos, cogimos una manzana, un aquarius y le pregunte a uno de la organización, por si sabían algo de Kelles y Pablo, nos dijeron que no nos preocupáramos por que no les había pasado nada, habían tenido un problema con la válvula de la rueda al darle aire, pero lo habían solucionado y continuaban en carrera...
Tras el avituallamiento venia la primera subida dura y técnica la semana anterior pudimos subirla entera sin bajarnos y los demás se quedaron sorprendidos, así que volveríamos a intentarlo a sabiendas de que seria complicado ya que por allí ya había pasado mucha gente y el terreno estaría muy removido..
Advertí a los que venían cerca de nosotros de lo que venia a continuación mas que nada para que no nos estorbaran cuando les pidiéramos paso...delante de nosotros iban dos y nada más empezar a subir les vi que se bajaban de la bici, les grite... ¡tandem!! enseguida se apartaron y continuamos subiendo. La subida es corta pero dura, pero tuvimos la mala suerte de que cuando estábamos casi arriba, se me escapo el pie de la cala y tuve que poner el pie en tierra y detener nuestro ascenso ¡joder! que coraje me dio, ya casi habíamos llegado, ahora teníamos que subir andando por que era imposible volver a montarnos con esa pendiente...
Esta subida fue un anticipo a la que venia después la temida pared... cuando llegamos a ella vimos a la gente que iba andando, yo tenia muchas duda de que pudiéramos avanzar mucho mas que los demás pero he de confesar que en esta subida me derrumbe moralmente y me rendí antes de la cuenta y echamos pie a tierra antes de la cuenta...
Nos bajamos del tandem y comenzamos a subir andando, no se yo que sera mas duro si subir montado o subir empujando al tandem, ¡dios como costaba empujar! con un porcentaje de un 30% debe de ser normal...
Al llegar arriba los de la organización nos daban ánimos le dije que el fin de semana anterior nos empujaron y unos de ellos se decidió a empujarnos, nos dio el último empujón y llegamos arriba.
Desde allí nos quedaba una larga bajada en la que vimos a uno tirado en el suelo y socorrido por dos hombre de la organización, no vi mucho, pero me pareció verle sangre por la cabeza, estaba tumbado en el suelo, sin moverse, se tuvo que dar un buen golpe.
Después de la peligrosa bajada venia un tramo de llaneo, cruzamos dos arroyos a buena marcha y nos dirigimos a la última subida del día, la del molino...
La subida al molino fue muy dura, con tramos del 18%, subida con el terreno embarrado y muy destrozado por la cantidad de ciclistas que habían pasado por delante de nosotros. había gente que antes de empezar la subida se retiraba de la carrera, ese era un gran síntoma de la dureza de la marcha... pero nosotros, ni nos lo planteamos lo de abandonar..
Había gente que se bajaba de la bici para empujar, le iba indicando a Belinda los tramos de la subida y cada vez que afrontábamos una curva se lo comunicaba para que empujara con fuerza... así hasta que llegamos arriba del todo.
Ya solo nos quedaba la bajada... la temida bajada, si la semana anterior estaba complicada, hoy estaba peor aún... el tandem se cruzaba en cada curva, bajábamos con mucho cuidado, pero controlando muy bien, la gente alucinaba con nuestra bajada... al llegar al cementerio la gente nos aplaudía y nos animaba. Solo nos faltaba callejear un poquito y llegar a meta, así que le propuse a Belinda apretar un poco más y tratar de ganar alguna posición más en la general, así que nos pusimos manos a la obra y pudimos adelantar a un par de bikers y ganarle la partida a otro cerca la línea de meta....
En la línea de meta nos esperaba Eva (la hija de Kelles) con una amiga y con Fay (el perro de Belinda). Nos fuimos al furgón para guardar el tandem y coger la ropa seca, allí nos esperaban Roberto y los chicos, Belinda se metió dentro del furgón y se cambio allí mismo, en la duchas del pabellón no había agua caliente y por eso se cambio allí mismo. Cuando ella termino me cambie yo, luego llego Kelles y Pablo y cuando se terminaron de cambiar empece a cargar el tandem, mientras que en el pabellón se oia por la megafonia como entregaban los premios...Fue en ese instante cuando me llamo por teléfono Fran para decirme que me fuera inmediatamente al pabellón para recoger el premio con Belinda.
Nos dieron un premio especial por terminar la marcha con un tandem, una placa de silestone y un bote de melocotones en almíbar, todo un detalle el cual agradecimos de corazón...




















