Como para organizar un prueba de tal calibre se necesita una gran infraestructura y mucha gente que colabore en avituallamientos, cruces, etc., he decidido que este año no participaré y me dedicaré a colaborar en lo que pueda, para que otros disfruten ese día. Pero claro, la Titán la tenía que hacer de una forma u otra, aunque fuera solo y hoy ha sido el día elegido para hacer el recorrido completo junto a Fran, el cual es el fundador de esta prueba y al igual que yo, el 20 de Septiembre estará pendiente de que todo salga bien.
El día anterior preparé la mochila a conciencia por lo que pudiera pasar: herramienta, foco, bebida, comida, pilas, cámara, gps, geles, dinero, etc... Es fundamental saber lo que llevamos encima, no conviene llevar peso demás en una ruta tan larga.
A las 6:00 de la mañana quedamos en la Plaza para arrancar e ir comprobando los tiempos que íbamos cumpliendo. Mañana fresquita. Me coloco los manguitos aun sabiendo que pronto me sobrarán. Salimos de Alcázar hacia Villafranca de los Caballeros bajo una tremenda luna llena, ¡¡prácticamente podíamos ir sin focos!!!
Llegada al río Cigüela y al cruzarlo giramos a la izquierda por un sendero junto al río. Sendero entretenido, pero habrá que tener precaución en esta zona, se pasará en plena noche, hay varios agujeros de madrigueras en el suelo y ramas que entorpecen el paso. Además sumaremos, que por este tramo es fácil que llegue un gran grupo de bikers y me imagino que todos nerviosos por adelantar a gente. Mi consejo: guardar espacio y tomárselo con calma, es una prueba muy larga y habrá mucho tiempo para darse calentones.
Tras cruzar la carretera de Alcazar-Villafranca de los Caballeros, nos dirigimos a Herencia y sin adentrarnos demasiado saldremos por el polígono industrial hasta la rotonda situada en la carretera de Alcazar-Herencia, la cual cruzaremos con precaución (como en el resto de cruces) siempre recordando que el trafico estará abierto durante toda la prueba.
Tras pasar delante de la residencia iniciamos la subida al molino Parra y sin llegar arriba giramos a la izquierda para bordear estos primeros molinos e iniciar la primera bajada. Bajada corta, no es técnica pero sí rápida, con piedras sueltas y que pueden darnos algún susto por exceso de confianza. Por aquí también se pasará en plena noche. Cuando Fran y yo pasamos se veía perfectamente y ya nos sobraran los manguitos, jejeje y ¡eso sin llevar un ritmo alto!
Llegamos al primer hueso duro de roer del día, la subida a los molinos de Herencia: subida tranquila sin excesos. El primer tramo es duro, a mitad del ascenso hay un pequeño descanso para afrontar el segundo tramo de subida. Sin duda, el que empiece fuerte lo pagará posteriormente. Repito, ¡mejor guardar fuerzas para el final!
Si la subida a los molinos es dura, su bajada no iba a ser menos. Aunque más bien dura la llamaremos muy peligrosa. Es un bajada con mucha piedra suelta que hace que poco a poco te desvíes del carril limpio, hay que agarrar el manillar con fuerza y tener mucho tacto con los frenos.. Esta bajada también se hará en la oscuridad por lo que tendrá un plus más de peligrosidad.
Bajamos a Herencia y tras cruzar de nuevo otra carretera nos dirigimos hacia la sierra por una pista bien arreglada. Al llegar a la sierra vamos por su falda por un sendero muy entretenido, con pequeños sube-baja, y tras recorrer unos 3 km por él llegamos a los Pozos del Agua (lugar de celebración de romerías), el cual atravesaremos. Giramos a la izquierda y por una pista en perfectas condiciones llegaremos a Puerto Lapice.
De nuevo y antes de entrar a Puerto Lapice, tendremos otro cruce de carretera, este será uno de los más peligrosos... Bordeamos el Puerto, por sus calles y nos dirigimos a sus molinos de viento. Segundo ascenso del día por un sendero sin demasiada complicación, exceptuando los últimos metros en los cuales el porcentaje de subida asciende y se complica por la cantidad de piedras.
En molinos, decidimos hacer la primera parada del día; aquí habrá un pequeño avituallamiento y un paso de control el día de la prueba. Fran y yo paramos 5 minutos para comer algo e iniciamos a rápida bajada por asfalto.
Continuamos el camino para adentrarnos por Capanarejos en Sierra Luenga, seguiremos por pista pasando Don Luis, Cinco Casas, Fuente Umbrión y comenzamos el ascenso a cruce de caminos: subida tranquila de unos 3km, con algunos regueros formados por el paso del agua. Nosotros llevamos buen ritmo y no hacemos paradas por el momento.
Bajada de cruce de caminos, larga y peligrosa, alguna que otra curva cerrada al final, numerosos regueros en el caminos y giro brusco a la derecha a los 4 km para desviarnos del camino y continuar la marcha y recorrido de la ruta. Aquí habrá que estar atento si no, este giro nos lo pasaremos y tendremos que retroceder....
Tras recorrer 4 km llegamos al segundo avituallamiento situado en la Casa de los Forestales. Nuestro horario lo íbamos cumpliendo y sacando una buena media 20.1 km/h llegando a este lugar a las 10 a.m.
Pasamos dentro a buscar algo de agua, ya que no habíamos cargado en Fuente Umbrión y el calor ya nos iba desgastando para afrontar las dos siguiente subidas. Habrá que recordar donde podremos cargar agua entre avituallamiento y avituallamiento, ser previsor y rellenar siempre que podamos.
Tras la parada de los Forestales vamos en busca de la subida, de la Galana, subida fácil, por pista y sin demasiado porcentaje, pero a partir de ahora cualquier cerrete nos parecerá un puerto de gran categoría...
La bajada no tiene especial complicación, es una bajada muy limpia y sin nada que reseñar, exceptuando la cerrada curva final a izquierdas.
¡¡Ahora toca el famoso Reventón!!! Aquí las piernas se quedan tiritando al llegar arriba: una dura subida de 1 km con mucha piedra pequeña suelta y en la cual la rueda trasera no tracciona todo lo bien que nos gustaría, numerosos giros bruscos de manillar para no perder el equilibrio, culo en la punta del sillín y a sudar... Esta subida junto a la del molino de Fuente el Fresno serán la de mayor porcentaje que afrontaremos.
Llegamos a lo que parece es el final de la subida, cogemos aire, giramos a la derecha y continuamos ascendiendo por un camino más fácil que lo que acabamos de subir. Esta segunda parte de la subida no tiene tanto porcentaje, pero como he dicho antes, cualquier subida nos parecerá un gran puerto.
En la bajada volveremos a estar muy atentos, es larga y hay un par de tramos con mucha piedra suelta. Cuidado con los reventones de cubiertas, por cortes con alguna piedra, será muy recomendable llevar tubuless con una buena cubierta, para evitar ese tipo de problemas.
Llegamos a Urda. ¡¡Muy importante respetar las señales de trafico durante toda la prueba!! Repito, el trafico estará abierto en todo el recorrido y en todos los cruces no habrá alguien para indicarnos que tengamos precaución. Paramos en Urda para comer algún plátano y para llamar a Carolina e indicarle nuestra posición y nuestra hora prevista de llegada a Fuente el Fresno. Calculamos que tardaríamos entres 1:30 y 2:00 en llegar. Recordad que en Urda no habrá ningún avituallamiento, pero para nosotros era una parada obligatoria.
Ya podíamos ver cada vez más cerca nuestro siguiente destino: La Calderina, pero antes de llegar a ella cruzamos un zona de monte muy chula y entretenida. Habrá que ir pendiente del gps en todo momento si no queremos desviarnos del track y alejarnos del recorrido.
Antes de llegar a los pies de La Calderina tendremos otro cruce de carretera; este también es bastante peligroso, así que una vez más, precaución.
La temperatura es altísima y la fuerzas van cayendo poco a poco y antes de comenzar el ascenso me tomo un gel para intentar recuperarme. Comenzamos la larga subida, la primera recta es bastante dura. Durante toda la subida el camino está lleno de piedras, pero los dos carriles están bastante limpios y la subida no es complicada. En el primer tramo de subida me quedo atrás, el gel que me acabo de tomar parece que no me ha sentado bien y poco a poco me veo obligado a bajar el ritmo. Fran continúa subiendo a buen ritmo y sacándome unos metros, pero poco a poco me voy encontrando mejor, consigo incrementar el ritmo y acercarme a mi compañero de ruta. Cuando llego a su altura le adelanto con demasiada facilidad (algo le pasa - pienso -) y cuando vuelvo a mirar atrás veo que le saco ya varios metros.
Antes de llegar arriba me cruzo con varios bikers que bajan a toda velocidad. Con esto recuerdo que durante todo el ascenso y durante toda la bajada nos cruzaremos con los demás participantes de la prueba; debemos ser observadores y mirar siempre hacia delante para no chocarnos con nadie.
Llego al punto más alto del recorrido, donde estará situado otro avituallamiento y donde podremos descansar un poco las piernas mientras disfrutamos de los Montes de Toledo.
Fran llega a los 3 minutos de mi llegada, viene hecho polvo, le ha dado un golpe de calor y le a dejado KO. A nosotros nos ha hecho una temperatura muy alta pero aun así en septiembre hay que beber mucho y comer siempre que se pueda para aguantar el tipo y terminar.
Nosotros vamos justos de líquido y el guarda forestal que allí vigila, nos da agua para refrescarnos y rellenar los bidones ya que hasta Fuente el Fresno no volveríamos a tener ocasión de rellenarlos...¡menos mal que el guarda nos ayudó!
La parada fue algo más larga de lo pensado, pero no teníamos más remedio: Fran debía recuperarse antes de volver a dar pedales bajo el sol. Habíamos tardado algo mas de una hora desde Urda hasta aquí, por lo tanto llevábamos un ligero retraso según lo estimado.
Bajada rápida, cuidado con las piedras y cuidado con los ciclistas que suben con la cabeza baja sin mirar al frente, gritar para avisar de vuestra bajada si es necesario.
El siguiente paso será cruzar la sierra de la Calderina, otra subida sin demasiado porcentaje, pero la piernas ya van con las fuerzas justas y no conviene hacer esfuerzos a estas alturas. En esta subida lo paso bastante mal por culpa del sudor. Se me mete en los ojos y no me dejar ver ni abrirlos bien y eso hace que vaya de un lado del camino al otro por no ver las piedras ¡que mal!
En la bajada por la otra cara de la sierra hay un tramo muy peligroso, con mucho desnivel y muchas piedras gordas sueltas. Hay que recordar que lo importantes es llegar a Alcázar de nuevo en bici y terminar el recorrido de una pieza.
Hasta llegar a Fuente el Fresno tendremos una pista muy bien arreglada y picando hacia abajo, luego tendremos un giro a la derecha (siempre pendientes del gps) para pasar entres olivos y llegar al cementerio de Fuente el Fresno, desde donde empieza la subida al molino.
Llevamos media hora de retraso según lo previsto y aun nos faltaba subir la pesada subida al molino. Fran me comenta que no sabe si será capa de subir... Le animo y le digo que no falta nada y que enseguida descansaremos, beberemos algo fresco y comeremos a la sombra, ¡¡y sin rechistar, poco a poco sube como un campeón!!!
Junto a la del Reventón esta es una de las más duras, sus primeras rectas tienen bastante porcentaje de subida y se hacen especialmente duras por la piedra suelta que tienen. Para mí el lado derecho es el que está ligeramente mejor para subir: 1 km de subida, tres rectas seguidas de varias “eses" y en una de la cuales pierdo el equilibrio y pongo pie a tierra y es que a estas alturas ya falla todo. Voy casi sin fuerzas y debido al calor voy algo torpe y me cuesta reaccionar. Fran me adelanta y llega arriba por delante de mí. ¿Este es el que me dijo abajo que no sabía si podría subir???
La bajada se hace por un sendero que sale a la derecha, los primeros metros de bajada son los mas técnicos, pero no son demasiado complicados, alguna curva cerrada y algo suelto. Este mismo sendero vuelve a terminar en el cementerio y desde allí entramos por las calles a Fuente el Fresno.
El avituallamiento estará situado en un pequeño parque, donde habrá sombra, Hay también algún bar para el que lo pudiera necesitar y una fuente donde poder refrescarse .
A nosotros nos esperaban Diana, Carolina y mi peque Rodrigo, que se habían desplazado hasta allí para llevarnos tortilla, pasta, bebida fría, sandía, etc... A estas alturas todo un manjar. A Fran se le notaba tocado y desmotivado, le costaba comer y no tenía claro si podría seguir o no, le dije que en 4 horas estábamos de nuevo en Alcázar, ya que nos quedaban 80km. Yo traté de comer todo lo que pude para afrontar el regreso, engrasé la cadena de la bici por tercera vez, le dejé a Carolina lo que ya no me hacia falta (foco y manguitos), me cogí algún gel más, un bocadillo y nos duchamos literalmente en la fuente para refrescarnos antes de volver a subir a la bici.
A las 15:00 salíamos de Fuente el Fresno después de algo más de 1 hora de necesaria parada, con un media de 14,4. Después del descanso siempre cuesta coger el ritmo, pero poco a poco vamos subiendo la media y recuperando tiempo.
Volvemos a cruzar la misma carretera que cruzamos antes de llegar a la Calderina, pasamos entre fincas llenas de toros hasta llegar de nuevo al avituallamiento de la casa de los Forestales, después de 8 km por un camino no muy cómodo y el cual va picando hacia arriba hasta llegar de nuevo al avituallamiento..
En esta ocasión no hacemos la parada y decidimos continuar. A partir de aquí el terreno ya lo conoceremos, ya que por aquí se pasará también a la ida, es decir volveremos a subir a cruce de caminos, pero por el lado por el que antes lo habíamos bajado
La subida por este lado a cruce de caminos es más larga que la que ya habíamos hecho, pero no tiene demasiada complicación... pero con 150 km recorridos, la dureza aumenta considerablemente. Aquí Fran, y yo íbamos recordando la experiencia de cuando la subimos por primera vez en bici... Yo particularmente recuerdo que un tramo ¡tuve que hacerlo andando!!!
Tras la bajada de cruce de caminos decidimos parar en Fuente Umbrión para cargar agua y refrescarnos de nuevo antes de llegar a Puerto Lapice..
A partir de aquí es todo bajada, volvemos a pasar por Cinco Casas y Don Luis antes de llegar al Puerto. Aquí habrá de nuevo otro avituallamiento. Nosotros no paramos, nos comemos un plátano sobre la marcha saliendo de Puerto Lapice y continuamos.
Volvemos a cruzar la carretera y nos dirigimos hacia Herencia, pero antes debemos subir la Sevillana: subida tranquila, sin demasiada complicación ni desvinel. Bajada rápida, cuidado con los regueros y las piedras. Tras la bajada llega un tramo llano hasta llegar a un camino asfaltado y que nos llevara a Herencia.
Tras cruzar de nuevo la carretera volvemos a subir al punto donde nos dejaba la bajada de los molinos. Aquí hacemos otra parada, cambio las pilas al gps, nos tomamos un gel y continuamos por la falda de los molinos, por un sendero que nos lleva justo a la ermita de San Cristobal.
A partir de aquí y hasta llegar a Alcázar es todo llano, caminos arreglados y fáciles de seguir, aun así habrá que estar pendiente del gps.
Llegamos a la autovía de los viñedos y rodamos junto a ella por su vía de servicio. Cruzamos la carretera de Manzanares por un rotonda y seguimos por la continuación de la vía de servicio hasta llegar a la vía del tren. Giramos a la izquierda y continuamos junto a la vía hasta encontrar un túnel por donde cruzaremos y pasaremos al otro lado de la vía para dirigimos a los molinos de Alcázar y afrontar la última subida del día.
Nos tomamos la subida con mucha tranquilidad, paramos en el merendero para ir a beber agua y volver a refrescarnos.
Subida por asfalto y giramos a la derecha para coger el sendero que bordea los molinos por la parte de atrás y afrontar el resto de subida por él. Bajada rápida por asfalto con el aliciente de que ya está todo terminado y solo nos falta llegar a la Plaza para celebrarlo con unas buenas cervezas a la sombra y valorando la ruta que habíamos hecho y viendo los cambios que podríamos realizar...
Al final llegamos unos minutos antes de las 19:00 a la Plaza. Habíamos conseguido subir la media a 16,6 desde que salimos de Fuente el Fresno.
Todo esto sin averías, caídas ni retrasos por otro motivos. Ruta larga en la cual había que saber regular las fuerzas para acabar con garantías...y para la cual ahi que entrenar y estar bien preparado.
Llegamos a la autovía de los viñedos y rodamos junto a ella por su vía de servicio. Cruzamos la carretera de Manzanares por un rotonda y seguimos por la continuación de la vía de servicio hasta llegar a la vía del tren. Giramos a la izquierda y continuamos junto a la vía hasta encontrar un túnel por donde cruzaremos y pasaremos al otro lado de la vía para dirigimos a los molinos de Alcázar y afrontar la última subida del día.
Nos tomamos la subida con mucha tranquilidad, paramos en el merendero para ir a beber agua y volver a refrescarnos.
Subida por asfalto y giramos a la derecha para coger el sendero que bordea los molinos por la parte de atrás y afrontar el resto de subida por él. Bajada rápida por asfalto con el aliciente de que ya está todo terminado y solo nos falta llegar a la Plaza para celebrarlo con unas buenas cervezas a la sombra y valorando la ruta que habíamos hecho y viendo los cambios que podríamos realizar...
Al final llegamos unos minutos antes de las 19:00 a la Plaza. Habíamos conseguido subir la media a 16,6 desde que salimos de Fuente el Fresno.
Todo esto sin averías, caídas ni retrasos por otro motivos. Ruta larga en la cual había que saber regular las fuerzas para acabar con garantías...y para la cual ahi que entrenar y estar bien preparado.
Espero que esta cronica sirva de ayuda para valorar la ruta saber la dureza de la misma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario