domingo, 10 de febrero de 2013

LA RUTA DE LOS MOLINOS MANCHEGOS

De nuevo y como en las dos o tres últimas semanas, sigo haciendo spining entre semana al llegar de trabajar, dos sesiones por semana. El Sábado al igual que el Sábado anterior decidI hacer lo mismo, irme a Criptana y hacer unas trialeras y el circuito, para ver si mejoraba, igualaba o empeoraba el tiempo que hice la semana pasada, pero en esta ocasión me dijo Pablo que si me podía acompañar... así que seguramente no podría ni igualar y mucho menos mejorar el tiempo que hice la el Sábado anterior, ya que iria al ritmo de Pablo..
Lo propuse también al resto del grupo, pero nadie me dijo nada, justamente igual que la semana pasada, así que he decidido que no volveré a decírselo a nadie, ya saben que procurare salir todos los Sábados por la tarde así que si alguien se quiere venir, tendrá que ponerse en contacto conmigo y avisarme, mientras tanto saldré solo. Quede con Pablo a las 16:00, recién comido y salimos rumbo a las trialeras de la Efa.
 El ritmo que llevábamos era bueno, al igual que el otro Sábado  hacia mucho aire, pero no perdimos demasiado tiempo, llegamos a los molinos de Criptana con unos 10 minutos de diferencia con respecto al tiempo que hice yo la semana pasada.
Empezamos el recorrido del circuito, todo iba bien, pero al llegar a la zona de sendero que va junto a la cantera, Pablo se cayo al suelo, la bici se le escurrió y se dio un golpe en la pierna con una piedra ¡que mala suerte! ademas de hacerse una herida en la rodilla y romperse el culote que se compro hace poco. Las heridas eran lo de memos, pero el golpe... le dolía la pierna bastante, así que le dije que nos volvíamos a casa y punto. El me dijo que me quedara yo por allí y que siguiera con mi entrenamiento y que él se volvía solo, pero le dije que no, que me daba igual y que prefería volverme con él por si le pasaba algo, asi que nos volvimos a Alcazar tranquilamente...
Para hoy quería hacer la ruta que dibuje hace unos días y que quería haber hecho la semana pasada y que no pude hacer por que me fui a Ruidera con Rutasporalcazar.... La ruta que dibuje nadie que yo sepa la había hecho hasta ahora, consistía en subir a todos los molinos de alrededor,  quería subir a los Molinos eólicos de Madridejos, los de Consuegra, Puerto Lapice, Herencia, Alcazar y por último los de Criptana antes de volver de nuevo a Alcazar, me salían unos 130 km...
Estuve mirando la noche anterior el viento y según pronosticaba, me podía encontrar un viento de unos 29 km/h, pero según la ruta, solo me pillaría unos 30 km totalmente en contra, el resto lo llevaría de costado...
Por otro lado pensé en irme con el coche a Puerto Lapice y hacer una ruta por allí  resguardado del viento, entre las montañas, pero al final decidí hacer la ruta dibujada ya que tenia que empezar hacer rutas largas en vez de ruta con casi todo subidas..
Para hacer una ruta tan larga, tenia que volver a madrugar, ¡otro Domingo más! la verdad es que me costó bastante levantarme de la cama, estuve apunto de quedarme descansando, me levante con un pequeño dolor de cabeza, que me hizo pensarme seriamente si salir o no.
A pesar de no querer levantarme, y de hacerlo un poco con la hora pegada... salir de ruta a eso de las 8:05, 5 minutos más tarde de lo que tenía pensado salia de casa, con la ropa de siempre, chaqueta de invierno, maillot largo, térmica larga, culote largo, guantes y cubrebotas, ademas hoy estrenaba las nuevas zapatillas spiuk.
La pasar por la farmacia, el termómetro marcaba -1º, hacia frío  pero menos mal que no hacia mucho aire... Al coger el camino de Villafranca, empece a notar frío en las manos, era la primera vez que desde que tengo estos guantes, tengo frío en las manos, las puntas de los dedos me empezaban a doler, ¿quien había dicho que esto seria un camino de rositas?
Las lagunas del complejo lagunar de Alcazar, tenían una fina capa de hielo, menos mal que el sol comenzaba a salir por mi espalda y poco a poco la sensación de las manos heladas fue desapareciendo y cuando llegue a Villafranca la temperatura había subido, pero el viento comenzo hacer acto de presencia...
Cuando llevaba recorridos unos 4 km después de salir de Villafranca, pude ver a un biker que pedaleaba solo, unos metros por delante de mi, poco a poco le fui recortando terreno, sin aumentar mi ritmo, hasta que llegue a su altura, no pensaba llevar ningún compañero, pero el empezó aumentar su ritmo para poder seguirme y a darme conversación, era una biker de Villafranca de unos 50 años, con una antigua bici de montaña, sin suspensiones, ni frenos de disco, totalmente básica,  me recordó a la primera bici de montaña que yo tuve...iba solo por que  sus compañeros le  habían dado plantón  según dijo, los carnavales les habían pasado factura... me pregunto por mi destino y  al decirle lo que tenia pensado, me dijo que me acompañaba hasta los molinos eólicos y que desde allí se daría la vuelta sin llegar a subir, para  volver a Villafranca.
Al atravesar la Cañada Real, mi improvisado compañero me dijo, que circular por la Cañada era una de sus rutas preferidas, me contó los lugares a los que había llegado pedaleando por ella y la de kilómetros recorridos.
Llegamos a la vía de servicio que discurre junto la autovía de Andalucía y allí fue donde nos despedimos, él volvería de nuevo a Villafranca pasando por Madridejos y yo me disponía a subir al parque eólico, Cabeza del Conde, el cual esta formado por 4 turbinas, estando la mas alta a unos 800 metros de altura.
La ruta de hoy iba de Molinos de viento, pero me pareció original añadir este tipo de molino, aunque el fin de unos era moler y el fin de otro es generar...Era la segunda vez que visitaba estos molinos, aunque la primera vez que lo hice no subí al más alto, visitamos otro y por culpa de un pinchazo, que nos retraso, tuvimos que abandonar la idea de subir.
Las 4 turbinas estaban a pleno rendimiento, el fuerte aire favorecía el movimiento de sus gigantes aspas. Tras una pequeña parada, para comerme una barrita y hacer unas fotos, continué mi camino para dirigirme a mi siguiente destino, los Molinos de Consuegra.
Los 15 km que había entre los molinos eólicos y los molinos de viento los tuve que recorrer con el viento en contra, cada vez el viento soplaba con más fuerza, pero, poco a poco y con buen ritmo llegue a Consuegra para disponerme a la segunda ascensión del día y cumplir el segundo objetivo.
Para subir al punto más alto del Cerro Calderico, donde se encuentra el Castillo de Consuegra y  doce de los Molinos de Viento mejor conservados de la zona y que junto a los de Campo de Criptana son los más visitados por los turistas...se puede hacer por la carretera asfaltada y habilitada para que los coches y autobuses puedan subir por ella... y por la que normalmente sube todo el mundo, pero yo elegí subir por un sendero.
Por este sendero la subida es más corta que la carretera, pero, el tramo final es muy duro y técnico  menos mal que por este la lado del Cerro estaba al abrigo del viento y la subida no tuvo más inconvenientes ..pero al llegar arriba... la fuerza el viento hacia que apenas pudiera mantener el equilibrio, pensé en hacer una parada para descansar, pero, al ver lo desagradable que era el viento, hice las 4 fotos de rigor y salí de allí pitando.
La bajada fue por otro sendero que va a parar a la espalda del Cerro y que enlazaba con el camino que me que llevaría a Puerto Lapice siguiendo la ruta del Quijote....y que recorrería de nuevo con el viento en contra ¡que hartura!!...
Antes de llegar a Puerto Lapice me encuentro con tres perros, dos de ellos al verme se apartan del camino para dejarme paso, pero el otro... en principio se aparta junto a los otros, pero de pronto comienza a ladrar y a correr de detrás de mi, contagiando las ganas de hacerme correr a los otros dos perros que deciden también unirse al posible festín...
 Normalmente dicen que si te paras los perros también se paran y si te resguardas detrás de la bici, coges una piedra para lanzarsela o echarles agua del bidón, se suelen ir o asustar, pero no tenia ganas de comprobar si esa teoría funcionaba, así que me puse de pie en la bici y comencé a pedalear cada vez más deprisa... Los perros no se cansaban de seguirme, yo estaba huyendo de los perros a toda velocidad y al mismo tiempo luchando contra el viento en contra, ¡menuda situación!, menos mal que después de casi un kilómetro huyendo los perros se cansaron se seguirme y dieron por concluida la persecución...
Antes de entrar a Puerto Lapice, cojo el camino asfaltado que me llevaba a la  tercera ascensión del día y que tendría su fin en los molinos de viento de Puerto Lapice. La subida es larga, pero al estar asfaltada no requiere mayor dificultad excepto en el tramo final que es donde se encuentra el mayor porcentaje de inclinación...
En el cerro de la Sierrecilla se sitúan los 4 molinos de viento bastante bien conservados y desde se puede observar una buena panorámica de Puerto Lapice a sus pies.
La bajada la hago por un sendero que me lleva directamente a las calle de Puerto Lapice, hasta llegar a la Venta del Quijote donde decido parar y comerme un plátano mientras observaba a los turistas chinos como se dedicaban a sacar fotos de cualquier detalle del visitado lugar.
Desde Puerto Lapice hasta Herencia, paso por la Pedriza donde se sitúa los Pozos del agua, lugar de celebración y romería para los Herencianos.
Por primera vez en toda la ruta noto como el viento que he llevado durante muchos kilómetros en contra, ahora me empuja con fuerza, recorro los apenas 6 kilómetros que me separan de Herencia a una velocidad frenética,  si en ese momento hubiera tenido unas alas, seguro que habría despegado del suelo... ¡que maravilla!
Me dirijo a la ermita de San Cristobal, donde comienza la dura subida al Cerro de los molinos, una subida exigente y una de mis preferidas para hacer series y entrenar, por tener de todo, buena pendiente, terreno técnico   bajada peligrosa, técnica y entretenida, pero, sobre todo proximidad con Alcazar..
Subo hasta al molino más alto del cerro, de todos los molinos visitados hasta ahora, estos son los que peor acceso tienen los que peor estado tienen  y por lo tanto los menos visitados, de hecho el molino que peor estaba era en el que me encontraba, según me han contado hace ya más de dos años, la fuerza del viento tiro las aspas al suelo y actualmente siguen en el mismo lugar, en el suelo...
Aún me faltaba otra subida más antes de llegar a casa, la subida a los molinos de Alcazar, así que después de la bajada a los molinos de Herencia, afronto los últimos 15 kilómetros de la ruta.
Después de mojarme los pies al cruzar el río Cigüela y de llegar a Alcazar, comienzo la subida a los molinos por el sendero en vez de hacerlo por el camino asfaltado.
Con esta subida al  Cerro de San Anton con sus 4 molinos en un perfecto estado de conservación, di por concluida esta larga ruta, marcada por el fuerte viento y con la finalidad de visitar muchos de los molinos de los alrededores.

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