domingo, 9 de diciembre de 2012

RUTA A PUERTO LAPICE CON CAÍDA


Para la salida de hoy hemos pensado en ir hasta Puerto Lapice y volver por la sevillana y Herencia hasta Alcazar. Quedamos a las 9:00, íbamos un buen grupo, unos 12 bikers y en esta ocasión no paso lo que en la última salida y fuimos todos agrupados a buen ritmo, al único que le costaba seguir un poco el ritmo era a Andres debido a su dolor de rodilla.
   Llegamos a  Puerto Lapice y nos fuimos a tomar un café a un bar en la plaza, la temperatura no era muy baja, el sol había salido, pero sus rayos no tenían mucha fuerza y apenas calentaban, pero por lo menos hacían el intento...
   Salimos de Puerto Lapice para afrontar la subida de la sevillana... una vez arriba nos esperamos a los que venían más rezagados, cuando llegaron iban  tirando para iniciar la bajada y nos quedamos Roberto, Emilio, Manolo y yo hablando antes de bajar. Emilio salio primero, detrás iba yo, empece a coger velocidad hasta que lo pude adelantar, la bajada y subida de la sevillana me la conozco bien, ya he pasado varias veces por allí y nunca había tenido ningún problema....
   Di un gran salto para evitar unas piedras del camino, pero cuando estaba en el aire, perdí el control de la bici y caí de lado encima de las piedras.
   Me levante enseguida, para ver que había pasado, me di un golpe en la brazo, sabida que debería de tener todo el brazo raspado. Enseguida llegaron Emilio, Manolo y Roberto, me preguntaron que si estaba bien, les dije que si, que todo estaba ok, aunque el golpe fue muy fuerte...
   Cuando alcanzamos la demás no les dije que me había caído,  yo notaba como que el brazo me chorreaba sangre (aunque que no era así..)  estaba seguro de que en la pierna, tendría herias, ya que el culote, también lo tenia un poco roto, pero me encontraba bien y podía rodar sin problemas, aunque el dolor del brazo cada vez iba a más.
   Llegamos a Herencia, lo cruzamos y una vez en el camino de vuelta a Alcazar, Andres se empezó a quedar descolgado, pensé en que lo mejor seria quedarme con él para que no fuera solo.
Cuando llegamos al río Cigüela, me separe de él unos metros para poder cruzarlo sin bajarme de la bici. Cogí impulso en la bajada, un par de pedaladas fuertes para subir y llegar arriba sin problemas, todos los demás me miraban (ellos los cruzaron andando). Kelles decidió intentar cruzarlo como yo... pero no cogió la suficiente velocidad bajando para poder afrontar la subida, a medida subida se quedo clavada y cuando vi que se iba a caer, me tire a por ella, agarre la rueda delantera de su bici con la mano y el brazo derecho, (justamente donde llevaba todo el golpe de mi caída...) tire de ella con fuerza, pero no fue suficiente y comenzó a escurrirse hacia abajo, arrastrándome a mi también  hasta que se cayo al suelo. Nuestra caída no la pude evitar, pero por lo menos no fue tan grande como si se hubiera caído ella sola... Y toda esta secuencia la pudieron presenciar todos en primera línea y sin mover ni un dedo para ayudarnos, menudo compañerismo con  Kelles, una de las mujeres mas atrevidas que se pueden echar a la cara...si hubiera sido al contrario, estoy seguro de que ella hubiera bajado corriendo para ayudar en la medida de lo posible...
   Al llegar a Alcazar, nos fuimos a la cervecería, para tomar algo todos juntos, así que era la hora de observar los daños originados por mi caída... me comencé a quitar capas de ropa y cuando vi la herida, observe un buen corte, aparte de casi todo el brazo raspado y ensangrentado.  Pase al baño a lavarme para ver con mas claridad la herida, lo peor era el corte... un corte de unos 3 dedos y más de 0,5 cm de grosor ¡esto es de puntos! (pensé)
   Al salir a la calle, todos estaban sentados, los que sabían que me había caído me preguntaron por como tenia el brazo y al enseñárselo  se enteraron todos los demás... ¿como no nos habías dicho nada? me preguntaron... les dije que que no había sido para tanto y no le daba importancia... así que por eso no dije nada... pero uno de ellos, Inocente, puso más empeño en verme la herida y cuando la vio dijo que eso me tenían que dar puntos y que él me los podía ya que trabaja en el ambulatorio de enfermero...
  Nos tomamos la cerveza y después nos fuimos en bici al ambulatorio para curarme. La sala de espera estaba llena de gente, pero me paso a una habitación y allí me curo en un momento... Me dio 5 puntos, no veas como me dolió, pero ni rechiste... a pesar de lo que me dolía y me escocia...
  Una vez curado, vendado y agradecido a Inocente su labor, volví a la cervecería para despedirme de los demás y comentarle como había ido la cura, antes de volver a casa a ducharme.

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