Mañana fría y de niebla intensa en Alcázar de San Juan. Las ganas de disfrutar de este gran deporte, vence la batalla a las ganas de quedarse en la cama bajo una manta calentita. Me equipo a conciencia para pasar el menor frío posible con ropa transpirable y salgo a la calle para hacer la última ruta del año junto a otros 9 compañeros de batallas, los cuales, se conoce que están igual de locos que yo...¿a quién se le ocurre salir en bici con el frío que hace?, pensará la gente que me ve salir de casa en bici..
Hoy había pensado en hacer una ruta bastante conocida por casi todos los aficionados a este deporte en la zona de Alcázar de San Juan y alrededores, uniríamos por caminos nuestra población con Puerto Lápice y una vez allí haríamos el recorrido marcado para la II edición de la marcha BTT San Antón, que se disputa en la sierra de los Molinos de Puerto Lápice y en la cual algunos compañeros y yo teníamos pensado participar, pero antes, queríamos comprobar el estado del mismo....
Salimos de Alcázar a las 8.30, el termómetro de la farmacia marcaba +1º pero la sensación térmica no era esa, no tenía demasiado frío a pesar de no ir abrigado como en otras ocasiones... He llegado a ver ese termómetro a -7º yendo encima de la bici...
Lo peor era la niebla. Cuando pasábamos junto al complejo lagunar de Alcázar, me vi obligado a quitarme las gafas porque se me llenaban de agüilla y era imposible ver de esa manera, así que tuve que ir sin ellas hasta llegar a Puerto Lapice.
Por el camino de Villafranca y cruzando el río Cigüela por el puente, llegamos a Villafranca, donde se nos une un compañero que salió un poco más tarde de Alcázar. .Al llegar al cruce de calles de la Plaza, giramos a la izquierda para salir de esta localidad, donde nos encontramos dos caminos, el que sale a la izquierda es el que nos lleva a Herencia y el otro es el que nos llevará directos a Puerto Lápice.
Allí nos espera mi primo, sale esporádicamente y no quiso perder la oportunidad de acompañarnos, así que desde Herencia se fue a Puerto Lápice por el camino de los Pozos del Agua. Tras las presentaciones, nos dirigimos a la zona donde empieza el circuito y que según el track facilitado por la organización empieza en las calles de Puerto Lápice, que recorremos tranquilamente agrupados.
Nada mas salir de las calles nos dirigimos por una senda, todos en fila, ya que es estrecha y no caben dos bicis al mismo tiempo. Sorteando piedras vamos ascendiendo, aunque nos sé por dónde, ya que la niebla no me deja ver lo que hay arriba. La subida es dura, exigente y técnica, tiene de todo, piedras, matorrales a los lados, piedras sueltas... pero sin duda lo mas duro fue el último tramo, una pendiente pronunciada, con piedra; este es un tramo en el cual hay que agarrase bien al manillar y empujar con fuerza a los pedales si se quiere llegar arriba sin bajarse de la bici. En este punto fueron varios compañeros lo que tuvieron que subir empujando su bicicleta.
Estábamos en lo más alto de los molinos de Puerto Lápice, la niebla nos impedía ver el pueblo que estaba en la parte de abajo, mal día para salir a hacer fotos del paraje... Mientras nos comemos unas barritas, comentamos entre todos la subida y todos coincidimos en lo mismo, que es dura, técnica y que el día de la carrera cuando subieran por esa senda más de 100 participantes... más de uno lo haría andando, ya que cuando uno va tan pegado a otro y el de delante se baja por falta de fuerzas o simplemente se cae al suelo, inmediatamente el que va a su rueda no tiene más remedio que bajarse también si no quiere besar el suelo.
Pensábamos que la subida era mala, pero, ¡es que aun no conocíamos la bajada! Con la bajada fue cuando me empecé a plantear no inscribirme a la carrera el día 13. No me gustó nada, de nada. Para ir demasiada gente por ella, una bajada peligrosa, ratonera, por una senda en la cual es muy complicado adelantar, llena de matorrales a ambos lados, piedras... Seguro que el día de las prueba habría más de una caída por esta zona, nosotros íbamos con cuidado ya que no íbamos compitiendo, pero el que baje deprisa, tiene mucha más probabilidad de acabar por el suelo.
Este tramo termina en el camino que hay en la parte trasera para subir a los Molinos Por él se continúa bajando rápido y sin problemas, pero cuando pensábamos que ya habíamos pasado lo más complicado nos encontramos con otra sorpresa, que espero que le den alguna solución para el día de la prueba. El track del circuito nos indicaba que debíamos de pasar por mitad de una viña y de un olivar, por los que no había ningún tipo de camino o senda... Estaban llenos de piedras, era prácticamente imposible ir montado en bici. Espero que la organización arregle este tramo pasando con algún rulo o rodillo, motos o quads para que la tierra esté más compacta.
A partir de ahí se vuelve a continuar por otra senda menos complicada, donde el grupo de participantes irá más estirado y los adelantamientos serán más escasos.
Cuando parece que la senda va a terminar el las calles de Puerto Lápice, vuelve a girar a la izquierda y asciende unos metros hacia los Molinos, para luego volver a bajar y terminar en el pueblo... En total el recorrido son unos 7 km, pero serán 4 vueltas, en la categoría masculina y para la femenina creo recordar que serán 3. Nosotros con una vuelta nos dimos por satisfechos, solo veníamos a probar, a dar una vuelta y comprobar su estado.
Mientras tomábamos un café bien caliente en un bar de la bonita plaza de Puerto Lápice, se unieron a nosotros otros tres bikers de Alcázar. Habían salido de allí también esta mañana y al vernos decidieron unirse a nosotros para volver todos juntos, ¡buen grupo nos juntamos! Salimos de Puerto Lápice cruzándonos con un numeroso grupo de turistas Japoneses con cámara en mano, inmortalizando su visita en la Venta del Quijote, unos de los lugares más visitados y fotografiados por estos turistas...
Para ir desde Puerto Lápice hasta Herencia, hay dos caminos muy conocidos: el primero y más sencillo por su pista bien arreglara y su poco desnivel, es el que va a terminar el los pozos de agua, lugar donde los Herencianos celebran su romería. El segundo es el que asciende a la sierra de la Sevillana, esta subida no es nada complicada, tiene unos 2 km, sin una subida muy pronunciada, en la cual y como en todas las subidas, cada uno sube a su ritmo. Optamos por este último y una vez arriba nos reagrupamos todos de nuevo.
En la bajada hay que tener algo de cuidado, es una bajada rápida el camino tiene piedras sueltas y surcos creados por el paso del agua cuando baja por la sierra, que pueden ocasionar alguna caída.
Tras pasar entre numerosos olivares llegamos al camino de ida para los Pozos del Agua, pero nosotros vamos hacia Herencia ya que estamos a apenas 1 km de distancia de allí.
Bordeamos Herencia por la Ronda de Mirasierrra, hasta llegar al cementerio. Aquí no abandona mi primo para volver a su casa. Desde el cementerio sale el camino que nos llevaba directamente hacia Alcázar pero antes debemos de cruzar el río Cigüela, ahora no lleva agua y no es muy complicado cruzarlo, pero cuando lleva agua... es mejor irse por otro camino que sale de Herencia por la ermita de San Cristobal.
Hace muchos años que el puente de río se derrumbó y no sé por qué no ha habido nadie que decida volver a levantarlo y facilitar el paso tanto a ciclistas, como a personas que van a trabajar sus tierras... No sé a quién le corresponderá la construcción de un nuevo puente si al término de Alcázar o al término de Herencia, pero la verdad es que el puente lleva muchos años caído y no le han puesto solución alguna (que yo sepa).
Casi todos cruzamos el río sin bajar de la bici, ya son muchos los ciclistas de montaña que pasamos por allí y al final haremos un buen sendero entre todos...
Tras cruzar el seco río, seguimos nuestro camino hasta llegar a la cuesta de Bernardillo, desde donde se observa Alcázar de San Juan, nuestro destino y lugar donde terminamos una ruta de 68 km, en una mañana llena de niebla y frío junto a un buen grupo de amigos...





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