martes, 25 de diciembre de 2012

SALIDA EL DIA DE NAVIDAD LLENA DE AVERIAS

Hoy al igual que el año pasado, hoy salido en bici,. el año pasado nos fuimos Carolina y yo a la antigua estación de tren de Marañon, pero este año había pensado en irme a la trialeras de Campo de Criptana para comenzar el entrenamiento de cara al nuevo año que se presenta lleno de retos, El Soplao, La Titan, el open... si, si el open, he decidido apuntarme al circuito de Ciudad Real con el equipo de Rutas por Alcazar, ya veremos como termino...
Los circuitos del open suelen ser de unos 40 o 50 km, pero por zonas muy chungas, técnicas y llenas de subidas y bajadas, por lo tanto tengo que hacer un entrenamiento "explosivo" hasta ahora lo que he venido haciendo a sido todo, para coger fondo, ahora tengo que ser más explosivo y una de las mejores maneras de entrenar serán las trialeras de Criptana, tanto por su complejidad como por su cercanía...
Ayer por la tarde, antes de ir con la familia de  cena, pensé en salir, hacia muy buena tarde, una tarde ideal para hacer el circuito de Campo de Criptana un par de veces, pero por la mañana tuve algunos problemas con el teléfono y tuve que formatearlo por la tarde, así es que me quede en casa y con las ganas de salir, por lo tanto no me quedaba más remedio que salir el día de Navidad por la mañana y hacer lo que debería de a ver hecho ayer por la tarde.
Lo propuse en el Facebook y Roberto Riqueme y Emilio Cencerrado, dijeron que se venían conmigo, así que a las 10.00 estábamos en las tinajas listos para darnos una buena tunda.
Antes de salir de casa, me asome por la terraza y vi que estaba nublado, aunque no hacia mucho frío, así que decidí no abrigarme mucho y no llevarme mochila, ¡raro en mí!, pero también tendré que ir pensado que el las carreras del Open, cuantos menos tratos lleve, sera mejor, por lo tanto hoy iba de experimentos...
Cuando salí a la calle, pude ver que el suelo estaba mojado ¿cuando a llovido? menos mal que el frío lo podía aguantar bien con una térmica de manga larga, una maillot de invierno y el chaleco, llegue a las tinajas y allí estaban esperándome  nos saludamos y se puso a chispear, ¡joder que suerte! va y se poner a chispear hoy que apenas llevo ropa, no llevo mochila y encima sin chubasquero.
Roberto y Emilio si que llevaban mochila, Emilio ademas iba bien abrigado, decía que si tenia frío tiempo tenia de irse quitando fundas, ¡joder, ese a sido siempre mi pensamiento! ¿por que no he hecho yo lo mismo hoy?
Salimos por detrás de la Efa, íbamos fuerte, demasiado fuerte, ese ritmo no se si lo podría aguantar, Emilio digo que iba a parar para quitarse ropa, iba sudando a pesar de las gotas de agua que nos estaban cayendo y la parada me vino genial, para recuperarme un poco...hicimos todas las trialeras que hay hasta llegar al cristo de Villajos, no paraba de chispear, un agua fina, pero constante, aunque no era muy abundante, poco a poco terminaríamos empapados,. las ruedas las llevábamos con barro, aunque no era para atascar... pero si que en algunos momentos parecía que se apelmazaba en la horquilla.
Disfrutamos un montón de las trialeras con el camino mojado, aunque teníamos que llevar cuidado ya que en algunas zonas las ruedas se escurrían .. Llegamos al cristo de Villajos y desde allí pensamos en ir a Campo de Criptana por el camino y allí hacer el circuito de la prueba que hicieron hace unos días.
1 km  después de par por el cristo de Villajos, Roberto propuso subir a un palomar que había en lo alto de un cerrete, nos dijo que la primera vez que él lo intento, no lo puso subir y que había mucha gente que se había tenido que bajar, incluso algunos de los Trek Alcazar. Nos dijo que era una subida muy, muy corta, pero con una pendiente repentina... así que le dijimos que por que no, así que nos desviamos del trayecto para coronar el palomar derruido de lo alto del cerro.
Roberto iba primero, yo iba pendiente de su pedaleo, para ver que desarrollos llevaba, pero nada mas dar una pequeña curva le vi que ponía molinillo y comenzaba a subir sin dejar de pedalear, yo le seguía  pero no me dio tiempo a subir piñones y a mitad de la cuesta intente cambiar y de la fuerza que iba haciendo la cadena reventó... ¡ había partido la cadena! era la segunda vez que me pasaba desde que tengo la bici, la primera vez fue en los Pirineos este verano.
En el momento que se partió  lo primero que pensé fue que no llevaba mochila, así que tampoco llevaba eslabón rápido para poder arreglarla... pero la multi-herramienta junto al troncha-cadenas, si que lo llevaba. Siempre suelo llevar repuesto por si me pasa algo, pero en esta ocasión, no llevaba nada, pensaba que si me pasaba algo, podrían ir a recogerme, ya que no iba a estar muy lejos y si no a las malas me podría volver andando...
Le pregunte a Roberto, él siempre suele llevar de todo... pero en esta ocasión.... no tuve suerte, no podía arreglar la cadena sin eslabón y con garantías  así que tuve que desmontar otro piñón para conseguir otro pasador y volver a unir la cadena, el único problema es que siempre que he intentado hacer eso, se me ha dado fatal y he terminado con un cabreo.... y eso que lo hacia en casa solo, ahora encima delante de Roberto y Emilio... me arriesgaba a no hacerlo bien, entretenerles, fastidiarles la mañana y hacer el ridículo...Menos mal que con la ayuda de Roberto se me dio bien y conseguí poner el pin rápidamente y sin problemas.
Una vez solucionado el problema, Roberto me propuso volver a Alcazar sin hacer trialeras, para no forzar la cadena y que no volviera a pasar, yo les dije que no creía que volviera a pasar, pero en realidad tenia razón y lo mejor era volver a casa, aunque por un lado me fastidiaba ya que por mi culpa no harían lo que tenían planeado para hoy...
Volvíamos por el carreterin que une el Cristo de Villajos con campo de Criptana y en el primer repecho que nos encontramos me volvió a soltar la cadena, ¡ increíble!! ¡si apenas he hecho fuerza!! otra vez la misma historia y otro rato entretenidos para volver a poner el pasador, que por suerte se había quedado enganchado en la misma cadena, sino hubiera tenido que volver a quitar otro eslabón...Una vez arreglada y viendo lo fácil que era que se volviera a partir con ese pasador, les dije a Roberto y a Emilio que ellos se fueran a Criptana y que hicieran las trialeras, mientras yo volvía al Cristo andando para llamar desde allí a Carolina y que viniera a recoger me con el coche, pero Roberto me dijo que no, que se volvían conmigo y que podíamos volver a Alcazar por la carretera de Miguel Esteban, rodando despacio y sin forzar la cadena llegaríamos sin problemas.
Nos pusimos en carretera, yo iba marcando el ritmo, no podía apretar mucho por si volvía a saltar así que no íbamos muy deprisa... Emilio de vez en cuando se salia de la carretera y se metía por el camino que iba junto a ella, se metía y se salia cada dos por tres para entretenerse un poco y no rodar por la aburrida carretera.
En una de esas salidas, noto que la rueda delantera, le iba perdiendo presión y nos dijo... creo que he pinchado y  efectivamente había pinchado.  Nos salimos de la carretera y al quitar la rueda oí como salia aire de la rueda trasera también... había pinchado las dos ruedas al mismo tiempo, ¡que casualidad!.
Roberto desmonto la rueda delantera, mientras que Emilio y yo le dábamos aire a la trasera para que el liquido de la cubierta hiciera su función, pero no lo conseguimos, así que tuvimos que desmontarla al igual que la otra. ¡Menudo abrojo! dijo Roberto, al principio creía que era algún tipo de grapa o alambre de lo gordo que era, pero no, era un gran abrojo. Una vez  quitado, empezó a montarle una cámara nueva y yo le dije... Roberto ¿no revisas la cubierta? ¡ imagínate que tiene otro!, el me dijo... ¡no fastidies! ¡mira que iba a ser raro! pero como no lo costaba ningún trabajo, paso la mano y se volvió a encontrar otro ¡joder, que casualidad! dijo... cuando lo quito siguió pasando la mano y llego a quitar de la misma cubierta por lo menos 12 abrojos... La verdad es que no dábamos crédito ninguno de los tres, estábamos alucinados, ¡como puede ser que pillara tanto abrojos en una misma rueda!
Al desmontar la rueda de atrás  pensamos encontrarnos con lo mismo... quitamos unos pocos abrojos, pero no tanto como los de la rueda delantera, en total entre las dos ruedas habría unos 20, ¡en mi vida e visto yo esto!! decía Roberto...
En la rueda delantera, Roberto puso una recamara nueva, le dio aire y enseguida se volvió a desinflar  eso es que algún abrojo no se había terminado de clavar y ahora lo había hecho, volviendo a pinchar la recamara que había puesto nueva.  En la rueda trasera, una vez quitados los abrojos, volvimos a poner la recamara con liquido, para ver si los pequeños pinchazos se quedaba sellados y parece que por lo menos no perdía tanto aire como antes, pero de todos modos nos podía llegar a Alcazar así  por lo tanto tenia que venir alguien a por él...
Como el no tenia a nadie que pudiera ir a recogerlo, le dije que no se preocupara, que en mi coche tenia cargado el porta en el maletero y que podía llamar a Carolina para que fuera a recogernos, así yo también echaría la bici al coche y no nos arriesgábamos a que se volviera a romper la cadena... Roberto decidió volverse por la carretera él solo en bici, mientras Emilio y yo esperábamos a Carolina.
Cuando llego Carolina cargamos las bicis y llevábamos a Emilio a su casa antes de irnos a la nuestra, cuando ya tenia todo el soporte desmontado y guardado pensé en bajar la calle del cuartel con la bici e intentar forzar la cadena para que volviera a saltar y de esa manera saber cual era el eslabón más débil y la verdad es que apenas me costo trabajo volver a partirla, ahora tendré que mirar los kilómetros que tiene esa cadena y ver si ya es hora de sustituirla por otra nueva...


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